Capítulo X: El reencuentro: Humanidad -Tierra- Universo

(Preparación para el Tercer Milenio)

En los capítulos anteriores hemos hecho un breve recorrido subsumido en pocos capítulos de los principales devaneos de la mente humana por tratar de situarse en el lugar donde vivimos, luego en el planeta, posteriormente en la galaxia que observamos solo lo que llamamos Vía Láctea y finalmente en el Universo conocido. Como se observa revisando la historia acumulada en varios milenos de pensamientos ( a lo sumo 6.000 años…) hemos pasado de tener una concepción puramente localista a una visión de que estamos dentro de un Universo inconmensurable ,cuyas ventanas se amplían gracias a la tecnología. Y Además de la tecnología la teorizacion especulativa ha permanecido para acompañarnos. Y hemos visto que aunque mucha teoría se repute de científica, siempre esta matizada por subjetivismos profundamente humanos. Revisemos algunos legados que nos deja el segundo milenio , cuando nos preparamos para entrar a uno nuevo .

La herramienta esencial: la mente.- La mente es el marco amplio o limitado con el cual se intuye o se percibe, se piensa y se extrapolan conocimientos para descifrar el Universo. Sin embargo, la mente misma se encuentra inmersa en una paradoja virtual dualista que limita o matiza, severamente, la capacidad para conocer y juzgar; mientras que - por otra parte - esa capacidad va en aumento aparejada al desarrollo tecnológico que amplía los sentidos y el ingenio. Durante muchos siglos la mente humana tomó contacto, pensó y prácticamente quedó prisionera de una realidad: la realidad cotidiana; pero con el nacimiento de la física de partículas, la mente debió ampliarse para aceptar -también- una extraña e inesperada realidad, la del mundo subatómico. Cada vez que los científicos interrogaban a la naturaleza en un experimento, la respuesta que recibían era paradójica, y cuanto más pretendían resolver la situación, más fuerza cobraba esta.

Aunque aun hoy día se debate mucho si la existencia de tal paradoja es la resultante del conocimiento y medición de la realidad de las partículas subatómicas, lo cierto es que los físicos terminaron por comprender que la paradoja forma parte de la naturaleza intrínseca del mundo subatómico sobre el que se fundamenta toda nuestra comprensión de la realidad física, o aun más, la propia realidad. Así se puede realizar un experimento que demuestre que la luz es una partícula. Pero si se introduce en él un pequeño cambio, se demostrará que la luz es una onda. ( ) Por tanto para describir el fenómeno de la luz hay que emplear ambos conceptos: el de onda y el de partícula. De este modo se pasa a un Universo basado en la dualidad de conceptos, lo que ha sido denominado “complementariedad”.

En otras palabras para describir el fenómeno (si se sigue pensando en términos tales como partículas y ondas) es necesario emplear ambos tipos de descripción. Estos tipos son complementos mutuos, más que opuestos, según el viejo concepto de lo uno o lo otro. Cuando Max Plank descubre que la energía de la radiación térmica no es una emisión continua, sino que se presenta en forma de paquetes de energía discretos, denominados “cuanta”, obliga a Einstein a postular que todas las formas de radiación electromagnética pueden aparecer no sólo en forma de ondas, sino también como “cuantos”. Estos cuantos luminosos o paquetes de energía, han sido aceptados como auténticas partículas y una partícula, que es la definición más afín a la de una “cosa”: es apenas un paquete de energía.

A medida que se penetra más a fondo en la materia, la naturaleza no muestra ningún tipo de “bloques básicos” aislados, como sugería la física newtoniana. La búsqueda de los bloques fundamentales de la materia hubo de ser abandonada cuando los físicos encontraron un gran número de partículas elementales que apenas podían calificarse como cuerpos materiales. Por medio de los experimentos realizados durante las últimas décadas, los físicos han descubierto que la materia es totalmente “mutable” y que, a nivel subatómico, no hay certidumbre de que la materia exista en lugares definidos como paquetes energéticos, sino que, más bien, muestra cierta “tendencia” a existir”, esto es que apenas se “insinúa” y tal insinuación -por ejemplo- nos dice la “teoría de cuerdas” no es tampoco puntual, sino que tiene una extensión cuadradimensional actualmente; pero antes de los comienzos del Universo conocido, estaba desplegada en once o en diez dimensiones, de las cuales actualmente percibimos tres y el tiempo como cuarta dimensión , quedando las restantes enrrolladas en sí mismas.

La energía multiforme.- Todas las partículas se pueden transmutar en otras. Se pueden crear a partir de la energía y convertirse en otras partículas o se pueden crear a partir de la energía y desvanecerse en energía. Cuándo y cómo sucede esto, es algo que no se puede determinar con exactitud pero se sabe que ocurre continuamente. A medida que el hombre se ha internado en el mundo de la energía desde esta nueva perspectiva dualista y a la vez unitaria, ha ido descubriendo que las viejas formas disyuntivas también se disuelven en la forma dual (lo uno y lo otro). Por ejemplo tanto la Interspuknik de la antigua URSS, como la NASA en E.U.A. han efectuado estudios y realizado experimentos para encontrar aplicaciones a esta situación dualista. De la literatura que destaca por estas nuevas concepciones mencionemos algunas:

a) La física y la psicóloga Barbara Ann Brennan, asesora de la NASA capta con nuevos criterios ,muchos de los cuales son reputados de especulaciones esotéricas. Nos dice : “Ya no somos malos o buenos; ya no nos limitamos a odiar o a amar a alguien porque encontramos capacidades mucho más amplias en nuestro interior y podemos sentir amor y odio, con todas las emociones intermedias por una misma persona. También vemos que la vieja contraposición Dios/Demonio se disuelve en un todo en el que nos encontramos que el Dios/Diosa interior se funde con el Dios/Diosa exterior. Así un mal no es lo opuesto al Dios/Diosa sino a la resistencia a la fuerza del Dios/Diosa. Todo está compuesto con la misma energía: la fuerza del Dios/Diosa es a un tiempo blanca y negra, masculina y femenina. Contiene ambas cosas la luz blanca y el vacío negro (aunque seguimos usando conceptos impregnados de dualismo, estamos en un mundo de “aparente opuestos” que se complementan entre sí, no de “opuestos reales”. En este sistema, el dualismo se utiliza para impulsarnos al interior de la unidad (.

b) En esta concepción el viejo mundo de objetos sólidos y leyes deterministas se ha disuelto ya en un mundo de pautas de interconexiones ondulantes, que es un concepto difícil de entender pero que en esencia obliga a comprender que lo que los físicos han descubierto que las partículas pueden ser simultáneamente ondas, es porque no son ondas físicas reales - como las del sonido o el agua - sino más bien “fenómenos ondulatorios de probabilidad”. Y tales ondas de probabilidad no representan las probabilidades de las cosas sino más bien probabilidades de interconexión. Dicho de otra manera: lo que solíamos llamar “cosas” en su más profunda intimidad, son en realidad “sucesos”, o procesos que podrían convertirse en sucesos”, o pautas de información en el último nivel detectable . En consecuencia conceptos tales como “partícula elemental” “sustancia material” u “objeto aislado” han perdido su significado, por lo que: “El Universo entero se nos presenta como una trama de pautas energéticas inseparables; como un todo dinámico que incluye - siempre y de forma esencial al observador. Desde luego si el Universo está compuesto por una trama semejante, no existe lógicamente eso que denominamos parte y por lo tanto no somos partes separadas de un todo. Somos precisamente un todo, aunque no lo percibimos así”.

c) A su vez otro investigador, el físico David Bohn afirma en su libro “The Implicate Order” que las leyes físicas primarias o leyes fundamentales no pueden ser descubiertas por una ciencia que intenta fragmentar el mundo en sus diversas partes. Bohn -a quien la ciencia oficial tilda de “ocultista”- ha escrito acerca de la existencia de un “orden plegado implícito” que existe en el Universo en un estado no manifiesto pero el cual constituye la base sobre la que descansa toda realidad manifiesta, la cual denomina “el orden desplegado explícito”. Dice Bohn sobre estos conceptos novedosos: “Se considera que las partes presentan una conexión inmediata, en la que sus relaciones dinámicas dependen irreductiblemente del estado de todo el sistema... así, somos conducidos a una nueva noción de integridad no fragmentada que niega la idea clásica de la analizabilidad del mundo en partes existentes de forma separada e independiente. El punto de vista holográfico del Universo es el medio que facilita la comprensión de los órdenes plegado implícito y desplegado explícito; en el que el concepto de holograma especifica que cada pieza es una representación exacta del todo y se puede utilizar para reconstruir el holograma completo .

d) Y cabe recordar que en 1971 el físico norteamericano Davis Gabor recibió el Premio Nobel por la formación del primer holograma (una fotografía captada sin objetivo en la que se registró un campo de onda de luz dispersa por un objeto, en forma de pauta de interferencia sobre una placa). Cuando se sitúa el holograma o registro fotográfico en un haz de láser o de luz coherente la pauta de onda original se regenera para formar una imagen tridimensional en que, cada pieza del holograma es una representación exacta del todo y reconstruirá la imagen completa.

e) Esta característica holográfica , ha permitido al estudioso del cerebro humano Karl Pribam, acumular -a lo largo de una década- numerosas pruebas que la estructura profunda del cerebro es esencialmente holográfica y afirmar "que los estudios de muchos laboratorios, realizados mediante complejos análisis de frecuencias temporales y/o espaciales, demuestran que las estructuras cerebrales ven, oyen, gustan, huelen, tocan holográficamente. Seguidamente la información es distribuida por todo el sistema de manera que cada fragmento puede producir el informe completo". El Dr. Pribam emplea el modelo de holograma para describir no sólo el cerebro sino también el Universo y cree que “el cerebro emplea un proceso holográfico para extraer información de un campo holográfico mayor que trasciende el tiempo y el espacio y desde el punto de vista de un Universo holográfico estos efectos surgen de frecuencias que son potencialmente simultáneas y están en todas partes”.

f) Los estudios que se efectúan a raíz de estos nuevos descubrimientos tienden a buscar signos evidentes de las conectabilidades universales así, por ejemplo, en 1964, el físico Joseph S. Bell dio a conocer una prueba matemática denominada “teorema de Bell” cuyo fundamento es el concepto de que las partículas están conectadas según principios que trascienden el tiempo y el espacio, de manera que cualquier cosa que le suceda a una partícula afecta a las demás (Como en el viejo experimento Einstein - Podolsky - Rose). Este efecto predice el teorema es inmediato y no necesita “tiempo” para transmitirse y aunque la Teoría de la Relatividad de Einstein expresa que es imposible que una partícula viaje a una velocidad mayor que la de la luz, que se considera una constante absoluta universal, su validez - sin embargo - se quiebra (como todos los postulados relativistas) justamente en el “Muro de Plank”, siendo necesario, a partir de aquí, “cuantizar” los sucesos hacia atrás en el tiempo. El teorema de Bell predice efectos “superluminares” es decir, más rápidos que la velocidad de la luz. Los postulados de Bell, obviamente nada ortodoxos, han sido objeto de experimentación de manera que, a medida que avance la técnica de los equipos científicos permitiendo profundizar en la materia con sensibilidades más elevadas se espera encontrar fenómenos que no es posible explicar por medio de las teorías actuales. A juicio de Bell: “Si los físicos llegan a conocer la forma en que actúa esta conectabilidad instantánea cabe pensar que el hombre aprenderá a captar conscientemente conexiones con el mundo y entre otros hombres lo que revolucionaría la comunicación, además de cambiar radicalmente la forma de interactuar y la vida en sociedad porque la conexión instantánea podría aportar la capacidad de leer “el pensamiento de los demás”. .

g) Por su parte, Jack Sarfatti un físico norteamericano que trabaja en este tipo de problemas sugiere en la obra “Psychoenergetic System” que la forma en la que puede existir la interconectibilidad superluminal, se relaciona con un plano más elevado de la realidad y sugiere que “las cosas” están más conectadas o los acontecimientos más “correlacionados”, en un plano de realidad situado “por encima” del nuestro y que las “cosas” de dicho plano se encuentran - a su vez - conectadas a través de otro plano todavía más alto. Así, al llegar a un nivel superior podremos entender la instantaneidad con la que opera la conectibilidad. Precisamente la física busca ese nivel superior desarmando la materia: primero las moléculas, los átomos luego; después las partículas elementales, más abajo los quarks. Enseguida un nivel de información; luego las leyes fundamentales. Pero hasta aquí - por ahora - llega la física.

La Necesidad del Holismo.- En el Encuentro de Mazapán, efectuado en Huelva, España, a fines de 1991 para tratar sobre el concepto del tiempo, uno de los participantes el científico Claudio Teitelboim, discípulo de John Wheeler - asevera que el físico no puede encerrarse en su propio mundo porque: “La ciencia, como el arte, es parte de la cultura y por el hecho de estar haciendo avanzar la cultura, se aporta un grano de arena a la civilización y esta lleva al conocimiento y de allí a la democracia, que facilita la solidaridad en la humanidad.”

a) Un cable de la Agencia de Noticias EFE añade - por su cuenta - que Teitelboim está dirigiendo en Chile - al igual que Hawking en Inglaterra - un estudio sobre la teoría cuántica de la gravitación - que a su juicio - es mucho más que el intento de unir el mundo macro con el mundo micro por que allí reside el problema más grande de la física de nuestro tiempo; porque todos los elementos del Universo están mutuamente amarrados como las piezas de un “puzzle” y si se cambia una pieza o se la modifica, el rompecabezas se echa a perder, o se pierde - del todo - el conocimiento sobre este.

b) Este criterio holístico es justamente una de las sendas que está tomando el hombre de ciencia contemporáneo, ante la necesidad de no perder el hilo del conocimiento en el “manto de Penélope” que la ciencia - en su conjunto trata de bordar, para cubrir con el las partes ignotas del conocimiento del TODO, de manera armónica, con las que ya están cobijadas por un conocimiento racional, lógico y coherente. Es necesario agregar, sin embargo, que muchos de estos conceptos son considerados material altamente especulativos por los científicos, aunque - claro está - encuentran seguidores en muchos sectores que exigen poca rigurosidad a estas ideas, basándose quizá que el traje de científico es suficiente para adoptar como verdadero lo que sólo es una hipótesis.. Pero en abono a esta hipótesis puede señalarse que es así - justamente - como la ciencia avanza.
c) Ahora bien, si bien es cierto hoy día no es posible enunciar en una fórmula matemática las generalidades, la propuesta holística es una respuesta a las inquietudes de Parménides, Einstein, Hawking, Teitelboim y cuántos - cómo ellos - sienten que la naturaleza esconde la información como si un “censor cósmico” (en frases del matemático británico Roger Penrose) jugase con los “dados cargados”. Quizá lo que sucede es que la visión reduccionista y el criterio dualista impiden conocer la profundidad del Universo, por lo que la aproximación holista es más que una necesidad sentida. .

El Principio Antropico.- Por ejemplo, el cosmólogo Hawking participó junto con el astronomo Brandon Carter y Frank. J. Tippler a quienes se consideran los autores , en la elaboración del “Principio Antrópico”,. que señala que el Cosmos ha sido diseñado para albergar la mente humana; aunque luego, arrepentido de esa debilidad metafísica la calificó de “recurso desesperado”. Es que, independientemente de la validez o no del principio antrópico, que aguarda a ser considerado con más seriedad o descartado, porque:
a) puede ser absolutamente verdadero o quizá un mero reduccionismo antropocentrista (todo a la medida del hombre);
b) o un funcionalismo universal (todo para el hombre, rey de la creación por voluntad divina); c) o bien un “Panteísmo” a la inversa (Humanidad primogénita tomad lo de Dios y lo de César); d) o simplemente una salida teológica de parte de los físicos.
Desde que el ser humano comenzó sus primeros intentos de buscar una respuesta a sus interrogantes vitales, hasta la fecha actual ha debido trazar en su mente cosmovisiones que le proporcionen la tranquilidad de creer que entiende el Universo porque puede repetir - incansable - modelos, tras teorías y teorías, tras modelos, en la búsqueda de completar el “puzzle” de Teitelboim .

El Libre Albedrío.- Según Miguel Polanyi, profesor de biología y filosofía en la Universidad de Oxford; quien escribía en 1969: “El conocimiento humano - sea que se intente desde el ángulo de la religión, la filosofía, el arte o la ciencia, solo puede tener éxito por el compromiso del juicio y la voluntad personal... Y estos elementos constituyen la fe - en cualesquiera de sus acepciones - que tomando la forma de la pasión intelectual por comprender y entender no puede ser negada - ni autocensurada - sino emerger libre para convertirse en el motor que impulsa el intelecto en el proceso de conocer para evolucionar y evolucionar para conocer quién es?...Sin embargo, si admitimos que los materiales físicos están “proyectados” para los mecanismos vivientes, en el sentido de estar “ajustados” a la construcción, entonces estamos obligados a decir que en la medida en que eso es verdad el “propósito” del Universo físico se revela en el Universo viviente, es decir, que la unidad física esta “ajustada” de modo que en cierta etapa, la vida sea posible”.

a) Esta visión obliga a pensar en la forma en que se ha intentado descifrar el concepto de “libre albedrío”, primero aplicado por la teología para la existencia y conducta humanas y luego - por extrapolación - a las últimas unidades físicas subatómicas, según la teoría cuántica. Guardando las semejanzas y diferencias, es posible reflexionar que todo el esfuerzo evolutivo de millones de millones de años carece de sentido si la mente del ser humano, que es la que le infiere precisamente el sentido a la vida, cae en la trampa del pesimismo y hedonismo materialistas que corroen actualmente amplios sectores de la humanidad, porque esta no es más que uno de los tantos abismos en que hemos caído a lo largo de la evolución, aunque por ahora no podemos entender, ni aceptar porque debe ser así.
b) En ciertos períodos de su historia el ser humano suele caer en las cimas del pesimismo, que tal pareciera si ven como "mesetas de baja energía" para retomar fuerzas y proseguir el ascenso evolutivo. Colocada en esas zonas de baja energía todo parece confabularse en contra del optimismo que construye el futuro, aunque siempre hay espíritus esclarecidos que tejen las realidades del mañana.

Humanidad : Unidad Biologica- Psicosocial.- En 1965, manifestaba el biólogo inglés William H. Thorpe en su obra “Ciencia, Hombre y Moral”: “La visión de Teilhard del posible futuro de la evolución incluye el desarrollo de la Humanidad en una sola unidad psicosocial de un modo que implica que deberíamos considerar la humanidad interdependiente como un nuevo tipo de organismo cuyo destino es realizar nuevas posibilidades de vida evolutiva en nuestro planeta; una forma de convergencia o “complejificación”...

a) Podemos designar ese proceso en que la evolución se hace al fin consciente de sí misma, mediante la traducción de Julian Huxley, como “Integración convergente”. La idea de evolución continua no es, desde luego un fantasma místico, sino la meditada y autorizada opinión de algunos de los mas eminentes genetistas de nuestros días.”

b) Para dar énfasis a la aseveración incluye el profesor Thorpe una idea de Theilhard, muy sugerente, que fuera expresada en 1946: “Ramas convergentes no sobreviven por eliminación mutua; tienen que unirse. Todo lo que primeramente el hombre hizo por la guerra ahora hace por la paz... A pesar de todos los atavíos militares, las explosiones atómicas...anuncian el nacimiento en el mundo de una humanidad interna y externamente pacificada”.

c) Y Thorpe, quien escribía en lo más álgido de la “guerra fría”, en plena confrontación entre las grandes potencias político-militares, agrega a este pensamiento: “Para nosotros en 1965, eso puede a sonar a loco optimismo; y en verdad, el resultado de políticas pasadas que se basaron en la opinión de que armamentos mas poderosos evitarían la guerra ofrece bastantes razones al escepticismo... Pero las razones de Theilhard para su confianza, son impresionantes: “La guerra - dice será eliminada en su fuente: en nuestros corazones; sus triunfos aparecerán pronto triviales y anticuados en comparación con los amplios campos a conquistar que la ciencia a puesto ante nosotros... La era atómica no es la era de la destrucción, sino la era de la unión en la investigación.

d) La concordia debe necesariamente prevalecer sobre la Tierra, solo puede tomar, según nuestras premisas la forma de una especie de cohesión tensa, empapada e inspirada por las mismas energías, ahora armoniosas, que se gastaron anteriormente en matanzas. En resumen, el efecto final de la luz echada por el fuego atómico a las profundidades espirituales de la tierra es el de iluminar en estas la cuestión del fin último de la Evolución; es decir, el problema de Dios”. Y Theilhard explica la aparente contradicción diciendo que el único gran enemigo del mundo moderno es el “aburrimiento”, porque, pese a todas las apariencias, la humanidad siente tedio, lo que puede ser la causa. latente de las preocupaciones, ya que no sabemos que hacer con nosotros mismos; pero que, pese al caos del conflicto armado, gracias a las armas atómicas: “Será la guerra y no la humanidad la que está destinada a ser al fin eliminada”, sentencia. .

Guerra: Presencia permanente…?.- Muchos consideran que el estado permanente de guerra que ha vivido la Humanidad desde que tiene conciencia de su existencia ha sido beneficioso, pues apareja el avance tecnológico. Uno debe acres la obligada pregunta de si esa visión es cierta o si mas bien, es que pese a la guerra hemos logrado avances tecnológicos. La cuestión esta lejos de ser zanjada y no nos interesa especular en tales campos.
Tomemos como cieta-por ahora- la idea de visionarios de que la guerra esta destinada a ser eliminada ,como lo han previsto excelsos pensadores durante los finales del siglo XX , aunque tal no parece-sin embargo que sea la tónica dominante.

En efecto, cuando parecía que con la caída del sistema formado por la URR y el Bloque Oriental y junto a ello la desaparición del, fantasma de un eventual holocausto nuclear, el milenio termina con una frenética carrera armamentista en esa misma línea y en otras anexas en la que participan con denodado esfuerzo, la inmensa mayoría de países industrializados que proveen el armamento y los países en desgracia económica que los consumen con desesperación.

Si se analizan los ingentes esfuerzos de los científicos para desarmar el misterio del Universo y poderlo entender y haciéndolo entendernos a nosotros mismos, tal parece que otros-los que tienen el poder político y todos los otros poderes asociados -se desvelan por dominarse unos a los otros ,sin importarles los “ conunndros ” metafísicos y científicos. Es el momento más horrendo del materialismo. Tal parece que la voluntad de guerra permanece en grandes estratos de la humanidad y que los ejemplos de su papel como solucionadores de conflictos se quedan constreñidos a países de escasa significación geopolítica . Tal el caso de Costa Rica.


Costa Rica en el Universo.- Para hacer una ubicación en el tiempo y en el espacio de Costa Rica en el Universo la presentamos en tramos:

Con respecto al Universo:
a) Si se asume que el Universo nace en el Big Bang hace 10 - 15 mil millones de años, para 1996 el radio observable del Universo es una esfera (hipotética) de 10 mil millones de años luz.
b) Cada año luz representa un total de 9.5 millones de kilómetros de distancia, calculados a la velocidad de la luz, sea 300.000 Km. Cada segundo.
c) El volumen de ese Universo observable es de 15 x 10 a la 8 4 cm cúbicos, con una densidad de 6.7 x 10 a la -29 gramos por cada centímetro cúbico.
d) En ese volumen y por el estiramiento del espacio-tiempo las galaxias se alejan entre sí a razón de 60 Km. por segundo, por cada 3.9 x 10 elevado a la 24 de años luz de distancia que se encuentren de nosotros.

Con respecto a la Galaxia:
a) En el volumen total del Universo observable, que es una esfera de 10 mil millones de años luz, la Galaxia en la que nos encontramos ocupa un volumen que es una esfera de 50 mil años luz, lo que representa el 0.00000000000001% del total del volumen observable.
b) El Universo observable tiene miles de miles de millones de galaxias de diverso tamaño, agrupadas en cúmulos galácticos, uno de los cuales es pequeño y se denomina grupo local y está conformado por 23 galaxias y cada una de ellas tiene galaxias satélites o enanas.
c) La Galaxia en que nos encontramos forma parte del grupo llamado Local, por ejemplo la Galaxia Andrómeda, que se encuentra a una distancia de 2.5 millones de años luz de distancia.
d) La Galaxia en que se encuentra nuestro Sistema Solar tiene forma espiral con diámetro de 100.000 años luz, un espesor con diámetro de 100 mil millones de estrellas, entre ellas el Sol. Además tiene brazos (Sagitario y Peusio y Orión).
e) En el centro de la galaxia las estrellas están muy cerca una de la otra (a semanas luz de distancia), pero en la periferia están más alejadas y en los brazos aún más.
f) La Galaxia da una vuelta sobre sí misma cada 200 millones de años a una velocidad de 250 Kms cada segundo y en esa rotación arrastra al Sol y este al Sistema Solar que se encuentra en la parte periférica o externa de uno de los dos brazos galácticos.

Con respecto al Sistema Solar:
a) El Sistema Solar considerado como una esfera (hipotética), tiene un radio de 1.6 años luz (contados desde el centro del Sol, hasta los confines de la parte exterior, formada por los cometas más lejanos o Nube de Oort).
b) El Sistema Solar con ese radio de 1.6 años luz está ubicado en el brazo de Orión, a 30 mil años luz del centro de la vía láctea y ocupa el 0.00000000001% del volumen total de la vía láctea.
c) El volumen del Sistema Solar comparado con el volumen del Universo representa el 0.0000000000000000000000000004% de ese total del Universo.
d) La mayoría de las estrellas de la Vía Láctea que vemos a simple vista (unas 6 a 8 mil dependiendo de la agudeza visual) están a unos cientos de años luz de distancia; pero, aparte del Sol que está a 8.2 minutos luz de distancia) la estrella más cercana (Alfa Próxima del Centauro) se encuentra a una distancia de 4.3 años luz.
e) Si el Sistema Solar estuviera ubicado en el centro de la Galaxia (que tiene 400 mil millones de estrellas aproximadamente), de noche se verían millones de ellas impidiendo hacer observación astronómica.
f) Si se utiliza un telescopio de cierta potencia, cuando se observa hacia el centro galáctico, vemos las estrellas ubicadas en el brazo de Sagitario y, cuando se observa hacia la parte externa de la Galaxia, vemos las estrellas ubicadas en el brazo de Perseo.
g) Si no se utiliza un telescopio las estrellas que se observan paulatinamente como individuales o como tenues manchas, son las ubicadas en el brazo de Orión, que es donde está situado el Sistema Solar.

Con respecto a la Tierra:
a) La Tierra, junto con otros componentes del Sistema Solar se formó hace 45 mil millones de años.
b) Hace 3.8 mil millones de años se formó la litosfera (o corteza) que conformó un gran continente llamado Pangea compuesto por dos partes: Laurasia y Gondwana.
c) Hace 200 mil millones de años comenzaron a formarse los continentes y Océanos actuales y por diversos procesos y en diferentes épocas, por derivación de la corteza terrestre se forma el conglomerado geológico ístmico, en el que se encuentra Costa Rica, cuya edad geológica más vieja es de 40.000 millones de años y las más nueva es de 4.000 millones de años.
d) El volumen total de la Tierra es de 83 trillones de metros cúbicos y tiene una superficie de 510 millones 700 mil kilómetros cuadrados, de los cuales 149 millones son de superficie terrestre y 361 millones de océanos y mares. La superficie terrestre de Costa Rica ocupa el apenas el 0.2759% del total de la superficie terrestre.
e) Actualmente la Tierra posee un total de 6 mil millones de habitantes y la población de Costa Rica representa tan solo el 0.0002% de ese total.

Con respecto a la Evolución Humana:
Haciendo la salvedad de que las fechas son movidas hacia atrás permanentemente, a causa de los estudios, la evolución puede visualizarse así a finales del siglo XX e inicios del Tercer Milenio:
a) Pitecántropo :Entre 12 a 4 millones de años
b) Astralopiteco :Entre 5.6 a 3.5 millones de años (bípedo)
c) Homo Habilis : Hace 3 millones de años (dotado de lenguaje primitivo)
d) Homo Erectus : Hace 1.5 millones de años (usa el fuego)
e) Homo Sapiens Sapiens: Hay dos tipos: Cro - Magnon (Originario de Oriente) y Grimaldi (originario de Oriente Medio) ,cuando aparecen en Europa en migraciones sucesivas, supuestamente atraviesan el AStlantico y en migraciones sucesivas llegan a América a Fines del Pleistoceno
f) Presencia en Costa Rica : Aunque existe aun debate sobre su llegada a territorio actualmente costarricense: hace 9.000 - 7.000 años
g) En 1492 el Almirante Cristobal Colon, pone pie en la Isla Uvita , frente a Limón, único puerto en el Atlántico actual y nuestra población aborigen toma contacto con la civilización europea.
h) Se inicia el proceso de intra-culturación occidental-hispano-aborigen en esta parte de América. Actualmente solo subsisten unos pocos miles de aborigen desperdigados en el territorio, viviendo en condiciones precarias e injustas.


Costa Rica, es un país pequeño en territorio ,en el que, no obstante su pobreza material, ha sido cuna de nobles obras destinadas a la búsqueda de un mejor destino para la humanidad. Esa es su contribución a la visión de una Humanidad comprometida con un destino superior, solidario y convergente, por lo que ha dado siempre pasos en esa línea de amor a la paz y a la convivencia pacífica. Durante el siglo XX ,para no rebuscar mas allá, varios ejemplos lo respaldan:
a) Enseñanza gratuita y obligatoria ,en todos los niveles, desde el siglo XIX
b) Primer país americano en emitir legislación positiva en busca de la convivencia basada en la justicia social (Dr. Rafael Angel Calderón, 1944);
b) Primer país en haber abolido el ejército (José Figueres, 1949);
c) Creación de la Universidad para la Paz (Lic. Rodrigo Carazo, 1981);
d) Creación y sede permanente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ( Lic. Rodrigo Carazo ,1982)
e) Sede de la Secretaría de la Cumbre de la Tierra (1992).
f) Otorgamiento del Premio Nóbel de la Paz (al Dr. Oscar Arias, en 1986) como reconocimiento tanto a el, como al país de sus innumerables y continuos gestos por contribuir a la paz en el planeta.
g) Elección como país miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (1996); precisamente en el momento en que este órgano se presta a su reorganización para cumplir con sus objetivos superiores: garantizar la paz del Siglo XXI, que, a decir de Rodrigo Carazo: “será pacífico o no será”.
h) Costa Rica es el único país del mundo que habiendo atravesado por circunstancias de la guerra fría que nos causara grandes problemas internos ,dadas las condiciones de país “periférico” de los EUA ,una guerra civil en 1948, pasada la contienda eleva a la categoría de Beneméritos de la Patria a tres personas que representan posiciones ideo-políticas no convergentes y que mas bien- en otros países- son la excusa para la agresión: Lic. Manuel Mora, marxista, Dr. Rafael Angel Calderón, socialcristiano, José Figueres, socialdemócrata y Monseñor Sanabria , Arzobispo Católico. Por circunstancias históricas y políticas, me correspondió poder conocer a todos y tener amistad con tres de los cuatro. Esa situación puedo reconocer me ha marcado para tratar de ser una persona capaz de comprender muchas posiciones distintas, respetarlas a todas y no obstante ello pelear duramente por lo que mi conciencia me dicta.

El Hastío Moderno. - De seguro que la guerra como solucionadora de conflictos ,viene de la mano con el hombre que debe haber sentido el aburrimiento por primera vez, cuando hace la transición, hace cerca de 20.000 años, de una vida de cacería o pastoreo a la vida de la aldea y la tiranía del suelo y las estaciones. Una cosa es ser móvil, en constante búsqueda de seguridad y alimento, y otra afrontar la labor fatigosa de labrar y cosechar y la monotonía de la vida en la aldea. De allí que es muy posible que el juego y la guerra , ambos se originaran como un alivio al tedio de la vida . En las sociedades primitivas los ritos que se simbolizan por juegos y enfrentamientos físicos y con armas ,tiene como fin prevenir el aburrimiento, porque el ritual intercala hitos en la prolongada y deprimente monotonía de la vida vista desde esta perspectiva restática. Así los calendarios comenzaron con la enumeración y concentración de ritos de distinta naturaleza, pero que incluyen preferentemente la guerra y las celebraciones ( días festivos) .

La práctica religiosa solía ser un importante antídoto para lo que sería, en otras circunstancias, una sensación de tedio ante el mundo, así como indiferencia pasiva ante la vida, en muchísimas mentes.
Pero al desaparecer la fe antigua ,arrinconada por la ciencia que consideraba una y otras son excluyentes, se da cuenta que el escritor Wilfrid Owen, preocupado ya por las consecuencias del hastío que presentaban sus compatriotas en Flandes en 1917 preocupado decía : “ Todo lo que el poeta puede hacer hoy es advertir" .

En cuanto al futuro del hastío, hoy día ya reconvertido en violencia que se expresa en guerras de toda naturaleza y duración, el astrónomo y educador Harlow Shapley, preocupado por la situación lo clasificaba en los años 20 como el tercer lugar en una lista de posibles causas de la destrucción de la civilización (la lista incluía en esas fechas también las catástrofes naturales y las enfermedades pandémicas). .

En los años cuarenta el filósofo Bertrand Russell afirmaba que: “Si la vida sólo consigue salvarse del hastío mediante desastres, es preciso encontrar medios para que la iniciativa individual se restablezca no sólo en las cosas triviales, sino también en las que son realmente importantes”. .

b) Pero ahora, si con aquella gran esperanza y fe ante nosotros, el poeta, el hombre de ciencia, el religioso y todos los hombres de buena voluntad queremos trabajar juntos, podemos hacer algo mas que advertir. Podemos, como dice Theilhard, animar “El alma de la humanidad resuelta a toda costa a lograr, en su integridad final, el completo cumplimiento de sus poderes y de su destino”

c) Con el mismo fin, para el antropólogo norteamericano Lynn White en el prólogo de su obra “Las Fronteras del Conocimiento”, (escrito en los finales de los setenta) la parte más significativa de la aventura intelectual de nuestra época quizá sea la de revitalizar el estudio centrado en el hombre, esto es el esfuerzo por comprender al hombre mismo, no aislado, sino en su entorno, no “disectado” por cada disciplina del conocimiento, sino en su conjunto; no confinado al planeta Tierra, pero si ampliado hasta los confines del Universo que lo circunda, porque éste es parte de él y éste y el hombre son uno. No obstante y pese a ello - White agrega que : “Los hombres de ciencia (“los humanistas del siglo actual”), parecen empeñarse - a pesar de todo - en emplear formas para comunicar sus investigaciones que convierten su campo de estudio en cotos de caza tan cerrados que, por ejemplo “ la física preatómica y la astronomía pregaláxica dejaban oportunidad para el intercambio de conocimientos; no así sucede con la física postatómica y la astronomía postgaláctica.” .

d) Como en respuesta a esta inquietud muchos científicos preocupados por esta situación han comenzado a reunirse - como lo atestigua el evento “Sobre la Complejidad” efectuado en diciembre de 1991, en Barcelona, España, según Jorge Wasserman, Director de Museo de Barcelona ,España con el objetivo –manifestaba- de: “….encontrar una teoría sobre la complejidad que permita comprender los sistemas formados por miles de individuos y, a partir de allí extrapolar planteamientos de mayor alcance que aquellos que suelen acometerse solo desde puntos de vista reduccionista". .

e) Si en todas las disciplinas del conocimiento humano es necesario abogar por sustituir el canon del conocimiento derivado de Occidente, por el canon del conocimiento planetario con el concurso de otras culturas, esta integración es más evidente en la cosmología, como lo demuestra el intento de Brandon Carter con la introducción de conceptos orientales en el aporte de la “Física del Tao”, que ha influenciado los planteamientos de Hawking como lo admite su biógrafo John Boslough ( ) ya que el conocimiento Zen, nacido en la India y luego trasladado a Japón y China viene a ser en nuestra época, como el redescubrimiento de los planteamientos de Aristóteles y Platón, debidas a las traducciones árabes e hispanas en la Edad Media, que tanto impulsaron el Renacimiento, con ideas refrescantes, pese a lo antiguo de las mismas.

f) La influencia del Zen, desde que varias universidades norteamericanas retoman sus ideas, gracias a la obra divulgadora de D. T. Suzuky complementa un axioma que ha dominado Occidente: el canon de la lógica y el lenguaje; los que se ha considerado constituyen los únicos instrumentos perfeccionados del análisis y la expresión intelectuales. Además es necesario que debe incorporar el nuevo canon de los símbolos ya que la lógica y el lenguaje de Occidente no deben considerarse perfectos ni infalibles, sino que como productos humanos en evolución deben complementarse con concepciones arbitrarias como las matemáticas - dado no que el lenguaje matemático es “casi el lenguaje del Universo”, sino porque evidentemente es una facultad netamente humana para poder generalizar y extender conceptos de otra forma limitados por el uso del lenguaje y aún que tales signos sean arbitrarios no constituye un problema), dado que potencian nuevas perspectivas para la mente y por lo tanto para la comunicación.

g) Otro cambio necesario es el canon de la racionalidad, fundada y sistematizada en la lógica occidental, llevada a extremos de atributo humano de absoluta excelencia, el que debe ser complementado en lo que Lynn White llama el “canon del inconsciente” Horace Walpole la llamó, en 1754 “serendipity”. Este canon se refiere a uno de los aspectos más curiosos de la creación intelectual: el descubrimiento - en apariencia instantáneo de algo completamente inesperado que surge en el curso de duros esfuerzos tendientes a una meta distinta; pero que por asociación de ideas y reflejos en los mecanismos mentales eclosiona de pronto con fuerza para traer una pista o la solución total a otro planteamiento. .

La Ciencia como Método de Explicación.- La mente humana no está condicionada, puede lograr un grado extraordinario de flexibilidad si se la ejercita con absoluta libertad para que pueda llegar a conclusiones objetivas. Si es cierto que la ciencia no se hace a sí misma - como es cierto - y de que es el científico, con sus cargas culturales y emotivas, con su lógica y su inconsciente el que pone los símbolos de lo que intuye, observa o experimenta, entonces la cosmología en su actual estatus requiere de:

a) Científicos que desempolven los trabajos de Albert Einstein y de Theilhard no para repetir sus planteamientos, sino para repetir su modo de hacer ciencia, en el caso del primero o de abordar desde la perspectiva humanista lo que la ciencia descubre, en el caso del segundo, porque al acercarse el Tercer Milenio se requiere de mentes como la de quienes bordearon la delimitación de dos épocas muy diferentes en que era necesario - como lo es ahora - la reconsideración de los problemas cardinales de la comprensión del Universo con convincente plasticidad, pero con firmeza y majestuosidad.

b) El Tercer Milenio que se acerca obliga a los cosmólogos a tener gran claridad de lo notable de su trabajo; pero también de lo que la Humanidad espera en momentos en que destruidos los mitos de las ideologías de toda naturaleza, o confundida la filosofía moderna solo queda la fuerza de la ciencia como catalizador y como inductora de nuevos procesos mentales y comunitarios. Y en esas circunstancias, pese a los adelantos tecnológicos la angustia de la preguntas de siempre se harán más y más profundas, aunque ya vayan habiendo respuestas, porque el papel de la ciencia no es sustituir la religión, aunque si ayude a despojarla de sus mitos aunque también subsisten algunos en la ciencia como resultado de su sistema de racionalidad absolutista

c) Por supuesto que siempre queda la religión para encontrar "respuestas reveladas" en materia cosmogónica pura, pues es realmente apropiado que los científicos estudien la evolución del Universo, pues es su obligación, y es igualmente obligación de la religión seguir defendiendo la existencia de Dios, (aunque la ciencia demuestre que su papel no es como místicamente fuera planteado en la antigüedad) lo que es actualmente aceptado por varios sectores religiosos sobre todo de las iglesias cristianas históricas (catolicismo, principalmente), no así - de ninguna manera - por algunas sectas protestantes que han proliferado en la segunda mitad del siglo XX.

d) La ventaja del conocimiento que surge del empuje científico cuando este no se enreda en otros menesteres la señala el astrónomo Frank P. Dickson en su obra “La Bóveda de la Noche”: cuando nos recuerda: “ ... tal parece que la historia de la cosmología debe terminar en la duda y la incertidumbre... entonces, ¿ha sido una locura el tratar de concebir lo inconcebible y, con una formula de abarcar lo inconocible?. No lo creo. En la naturaleza de la humanidad está el que no podamos soportar la ignorancia, y para eso está la ciencia, para empujar continuamente los límites de lo desconocido. En todo campo de la ciencia hay dudas acerca de las respuestas a las grandes preguntas en tanto que certidumbre y trivialidad a menudo van juntas... De acuerdo con estos axiomas a los que llamamos “las leyes de la naturaleza”, las preguntas pueden arrojar unas respuestas correctas en sus propios términos; pero hay un “tribunal de apelaciones”; la propia naturaleza, y así a menudo ocurre que las respuestas son rechazadas porque no hemos planteado las preguntas pertinentes... razonablemente tenemos esperanza de encontrar llaves que abran muchas puertas; pero, encontraremos una llave de la última puerta de todas, de la puerta del Universo!. Resulta excesivo encontrar eso pero haremos bien en buscar la clave de nuestro Universo. Esto es lo que quería significar Eddington, cuando dijo: hemos encontrado una extraña huella en la playa de lo desconocido. Hemos elaborado teorías una tras otra, para explicar su origen. Al fin, hemos logrado reconstruir la criatura que dejó tal huella. Y, mirad: es la nuestra. ( )

e) Resulta conveniente recordar que , ya desde 1964 el cosmólogo George Coleman discípulo de George Gamow, en la obra “Teorías Modernas del Universo” escribía : “el hombre continuará agregando datos al conocimiento del Universo Físico y algún día conoceremos todos los detalles físicos de nuestra existencia. Este conocimiento traerá aparejada una visión más profunda de la raíz espiritual del hombre y, esperamos, una comprensión más grande de la verdadera razón de la existencia humana. Pero este es un problema que trasciende el dominio de la ciencia. Este era un claro anticipo de la misma inquietud que el cosmólogo Stephen W. Hawking plantearía en 1988, un cuarto de siglo después, porque los cosmólogos - aún enmarcados en el agnosticismo obligado de la ciencia - no pueden ya negar que evidentemente, hay una intencionalidad en el diseño de las Leyes Físicas y ese diseño más que incluir al hombre, parece que lleva como fin al hombre.


El criterio de un cosmólogo agnóstico.- Si uno se interesa en la búsqueda de libros ,experiencias, resultados en el área de la astrofísica y la cosmología, ambas hermanablemente entrelazadas, encuentra muchos nombres de físicos ilustres dedicados a estos menesteres. Como no es posible incluirles a todos en esta revisión histórica, podemos detenernos en uno ,quien además de sus trabajos científicos propios es un insigne divulgador de los hallazgos cosmológicos, pero también de las inquietudes que los preceden y de las dudas que dejan : Nos referimos al cosmólogo británico Paul Davies ,quien en su celebre obra : “Edge of Infinity” , de 1982 dice: “La gente se interesa por los orígenes. Me refiero al origen del Universo, pero también al origen de la vida y al origen de la conciencia, que son hitos igualmente importantes a la hora de comprender qué somos y cómo encajamos en el esquema general de las cosas”. .

Como científico agnóstico que es, pero dotado de gran objetividad que le reconocen aun los contrarios a sus planteamientos , Davies manifiesta que es interesante el hecho de que la gente religiosa que insiste en atribuir un papel a la divinidad encuentre tan solo tres vacíos de conocimiento donde invocar la influencia directa de Dios.
a) Uno es el origen de la conciencia -o del alma humana, si se quiere-
b) El segundo es el origen de la vida a partir de la materia inanimada
c) El tercero es el origen del Universo entero

Estos son los tres vacíos de la ciencia donde la gente buscaría a Dios. Si la fascinación por el origen del Universo, no se satisface adecuadamente con la ciencia, entonces es que hay algo erróneo en la presentación de estos temas. .

En una revisión de su propio recorrido buscando verdades , en esa batalla por descubrir los orígenes de todo cuanto nos rodea, el periplo científico y aun metafísico , de este cosmólogo-así como el de otros muchos eminentes pensadores en este campo- es fascinante . Entre otros detalles nos cuenta:

a) Sus primeros estudios lo vinculan estrechamente con el problema de la flecha del tiempo ,la que muestra un comportamiento paradójico ,puesto que la mayoría de los procesos físicos en el Universo parecen ir en un solo sentido, mientras que las leyes subyacentes que los gobiernan son reversibles , es decir no tienen una orientación temporal preferente. Agrega que sus razones para hacerlo es haberse interesado en el punto, a raíz de un par de artículos de John Wheeler y Richard Feynman, en los que explicaban cómo es que las señales de radio siempre llegan al receptor después de salir del emisor y nunca antes. Para hacerlo partían de ondas electromagnéticas con simetría temporal (adelante y atrás en el tiempo) y de forma ingeniosa recuperaban las ondas que avanzan en un solo sentido apelando a la cosmología ( tomando en consideración un Universo entero lleno de emisores y receptores de ondas electromagnéticas ). Por su parte dichas experimentaciones le impulsarían a investigar una amplia gama de fenómenos en los que se rompe la simetría temporal. Y como resultado de su incursión en el tema, a los veinticuatro años escribía un libro sobre el tema titulado: “ The Physics of Time Asymmetry” Aunque Davies mismo dice que su obra era apenas: “ …. sólo una toma de contacto con un tema enormemente complicado..” , mucha gente influyente lo elogió, entre ellos los cosmologos Wheeler, Penrose , el psicologo Gardner y el fisico-cuantico Feyman .

b) Su nombre, nos explica, se asocia con un curioso efecto descubierto por el , en el marco de la teoría cuántica de campos: “ … Imaginemos un vacío total sin partículas de ninguna clase, ni siquiera fotones. Ahora supongamos que aceleramos a través de este vacío. ¿Qué veríamos? ¿Nada?. Pues no, de hecho nos veríamos bañados de radiación calorífica, aunque un observador externo no acelerado no vería absolutamente nada. El efecto, estrechamente relacionado con el hallazgo de Stephen Hawking de que los agujeros negros radian calor, fue descubierto también de forma independiente por Bill Unruh, de la Universidad de la Columbia Británica. Manifiesta Davies que el …” resultado a mediados de los setenta, lo obtuve casi por casualidad. El efecto es muy leve y no es difícil de demostrar; no creo que le interese a mucha gente, pero todavía salen unos dos artículos al año elaborando tal o cual aspecto de la "radiación de aceleración". .

c) Después de este éxito cuenta Davies que siguió trabajando en teoría cuántica de campos, más concretamente en curvaturas espaciotemporales -esto es, campos gravitatorios-. El libro que escribió con su discípulo Nick Birrell, “ Quantum Fields in Curved Space” sigue siendo el principal texto sobre el tema.

d) Manifiesta que muchas de sus investigaciones se refieren al comportamiento de los campos cuánticos en ciertos modelos de Universo fáciles de estudiar. Po ejemplo: ¿Puede la expansión del Universo crear partículas? ¿Cómo es perturbado el campo cuántico por el campo gravitatorio del Universo, y qué efectos gravitatorios tiene a su vez esta perturbación? Uno de estos modelos de Universo lleva el nombre del cosmólogo holandés Willem de Sitter, y junto con otro discípulo, Tim Bunch, pasaría mucho tiempo estudiándolo. Uno de los muchos resultados que obtuvimos fue una noción de vacío cuántico particularmente interesante, que todavía se conoce como vacío de Bunch-Davies. En aquel momento -a finales de los setenta- no se me ocurrió que esto tuviese alguna aplicación real. Sentí una gran alegría cuando de pronto el espacio de de Sitter se convirtió en un concepto central en el escenario del Universo inflacionario de Alan Guth y todo el mundo comenzó a usar el vacío de Bunch-Davies en sus cálculos.

e) Nos relata que también ha trabajado mucho sobre agujeros negros y sus propiedades termodinámicas; habiendo descubierto, por ejemplo, que si un agujero negro tiene suficiente carga eléctrica puede permanecer en equilibrio con un baño de calor exterior en vez de evaporarse en la forma predicha por Hawking en primera instancia.

f) Recuerda Davies que siempre le ha fascinado la idea del matemático-cosmólogo Roger Penrose de que la gravitación es una forma de entropía por derecho propio, y muchos de los artículos que escribió en los ochenta fueron intentos de dar forma a esta idea.

g) Sus recuerdos nos llevan a incursionar en la curiosa y accidental manera (como ocurre muchas veces en ciencia) en que el cosmólogo Alan Guth concibió el escenario inflacionario ,ya que únicamente estaba intentando resolver un problema muy concreto conectado con los monopolos magnéticos. Así, lLa teoría estándar de un Big Bang por motivo de una enorme explosión caliente, combinada con los descubrimientos de la física de partículas, indicaban que el Universo tenía que estar lleno de monopolos magnéticos, y sin embargo nadie había visto nunca uno. La preguntaba que surgía era simple: ¿ porque no se podía detectar monopolos…?

h) Guth quien no era un cosmólogo, sino un físico de partículas que quería saber que había pasado con los monopolos terminaría proponiendo un mecanismo ingenioso y sencillo: la expansión inicial que habría seguido al estallido del Big Bang les habría diluido en la inmensidad del espacio , de tal manera que ya no era posible su detección. Guth propondría ,entonces que el Universo aumentó enormemente de tamaño en su primera fracción de segundo. Y de paso obtuvo respuestas plausibles a cuestiones cosmológicas claves, como por ejemplo que la velocidad de expansión del Universo es la justa para escapar a su propia atracción gravitatoria, y que las fluctuaciones cuánticas de esa velocidad de expansión son las responsables de las diferencias observadas por el satélite COBE en el fondo de microondas. Lo fascinante –agrega Davies- es que Guth no hubiera descubierto este filón inmensamente rico si no hubiera entrado por la puerta de atrás. Su teoría inflacionaria, inevitablemente refinada, es ahora el escenario cosmológico estándar para el origen del Universo.

i) Hace sólo veinte años ,escribe Guth en la obra que reseñamos elucubrar sobre el mecanismo físico del nacimiento del Universo no se consideraba pertinente. Recuerdo una clase a la que asistí cuando era graduado en el Colegio Universitario de Londres. Esto era un par de años después del descubrimiento en 1965 del fondo de microondas, y sus implicaciones todavía no habían calado en la gente. Un profesor nos contó que, basándose en la existencia de esta radiación de fondo, los teóricos habían calculado que el Universo debía contener un 25 por ciento de helio y un 75 por ciento de hidrógeno, un resultado procedente del análisis de los procesos nucleares que tuvieron lugar en los primeros minutos después de la gran explosión. La clase respondió con un estallido de carcajadas, porque a todos nos parecía absurdo hablar de los tres primeros minutos del Universo basándose sólo en aquella radiación. Ahora esto es teoría cosmológica absolutamente estándar. Tenemos la sensación de que sabemos muy bien lo que pasó en los primeros minutos del Universo ( El tema fue abordado en un libro memorable de Steven Weinberg, Premio Nóbel de Física, en 1977,bajo el titulo: “ The First Three Minutes” ) .

j) La gran explosión ha pasado de ser una mera descripción del origen del Universo a ser una explicación. Esta es una diferencia clave. Decir simplemente que las cosas pasan de tal manera -en otras palabras, decir que las cosas son como son porque fueron como fueron- constituye una descripción. Así, para Davies: “ Lo que tenemos ahora está mucho más cerca de una explicación científica, en la cual no sólo podemos dar cuenta del hecho de que hubo una explosión, sino que muchos de los rasgos específicos de la gran explosión ya no son condiciones iniciales ad hoc, sino que surgen de una teoría física bien formulada. Esta es la gran diferencia. Los últimos descubrimientos del COBE refuerzan considerablemente el modelo de la gran explosión, que ha dejado de ser una descripción para convertirse en una teoría en toda regla” .

k) La evolución de la teoría de la gran explosión conduce a la discusión sobre el principio antrópico, que dice que el mundo que vemos debe reflejar, hasta cierto punto, el hecho de que estamos aquí para verlo -no sólo aquí, sino en esta localización espaciotemporal particular-. Explica Davies que: “ Hay unas cuantas variantes del principio antrópico, y el crédito que podamos concederle depende de la versión de la que hablemos. Lo que está muy claro es que tiene que haber un elemento antrópico en nuestra ciencia. Tomemos un ejemplo trivial y extremo: la mayor parte del Universo es espacio vacío, y nosotros nos encontramos en la superficie de un planeta. Estamos por lo tanto en una localización muy atípica, pero esto no es nada sorprendente, porque no podemos vivir en el espacio exterior.” .

l) Para Davies : “ Es obvio que haya un factor antrópico en lo que observamos y en la posición en el Universo desde la que observamos, o quizás el tiempo, la época, en que nos encontramos. Dicho esto, la cuestión es si esto es un simple comentario acerca del Universo o constituye en algún sentido una explicación de algunos rasgos del mismo. Si hay un solo Universo, es sólo un comentario sobre él. Pero si imaginamos que hay todo un conjunto de Universos -una enorme variedad, con condiciones y leyes diferentes- entonces comienza a convertirse en una explicación, en un principio selectivo.Parte de la razón del orden que observamos en el Universo es que éste es uno de los pocos elementos del conjunto de Universos que es cognoscible.

Davies, finalmente, aunque acepta el principio antropico, que es tajantemente rechazado por otros cosmólogos, porque ven en este artificio una forma de evadir el “problema de la Creación del Universo” por un ente superior tiene –sin embargo- sus propias opiniones, al respecto. Como veremos:
• “ Algunos han querido llevar este principio hasta un extremo absurdo, afirmando que en última instancia no existen leyes de la naturaleza en absoluto, que sólo hay caos, que las leyes universales se explican por el mero hecho de que nosotros las hemos seleccionado de entre esta infinita variedad de mundos esencialmente caóticos. Esto es una extrapolación irrazonable y demostrablemente falsa de la idea del principio antrópico.
• Que el Universo tenga leyes, que existan principios racionales subyacentes que gobiernan su comportamiento, es un hecho singular. No podemos justificarlos sólo por el hecho de que estamos aquí para verlo, como han pretendido algunos.
• Hay un principio dual en juego. Existe un principio de racionalidad que dice que el mundo está forjado de una forma que le confiere un orden racional, matemático, y existe un principio selectivo -que es un principio antrópico- que dice que este mundo que observamos es uno de entre una gran variedad de mundos posibles.
• Nuestra ciencia incluye un componente antrópico ineludible; lo cual es interesante, porque después de trescientos años hemos comprobado que somos importantes. Nuestra posición ventajosa en el Universo es relevante para nuestra ciencia. Pero es muy fácil malianterpretar el principio antrópico y extraer conclusiones ridículas. Hay que tener mucho cuidado a la hora de enunciarlo. No dice que nuestra existencia ejerza una influencia teológica o causal sobre el Universo que le haga tener ciertas leyes o ciertas condiciones iniciales, ni que el Universo exista porque existimos nosotros.La identificación de la naturaleza de los sillares fundamentales que constituyen el mundo está ahora muy cerca.
• Esta vía reduccionista es tremendamente importante y ha ejercido una enorme influencia en el pensamiento de los físicos, pero esto es sólo una parte de la historia. Decir que el mundo está compuesto de una colección de partículas que interactúan de cierta manera es una cosa. Pero dar una explicación de cuestiones como el origen de la vida o el origen de la conciencia -problemas referentes a sistemas complejos altamente organizados- es otra cosa muy distinta.
• Para hablar de complejidad tenemos que darnos cuenta de que hay sistemas cuyo comportamiento sólo puede comprenderse atendiendo a los aspectos colectivos y organizativos más que a los constituyentes individuales. Es imposible explicar el comportamiento de estos sistemas complejos adaptativos, tal como se les llama, de una manera puramente reduccionista. Se trata de sistemas que, como los organismos biológicos, parecen responder y adaptarse en concordancia con su entorno.
• En el futuro los biólogos dejarán de censurar a los físicos su abandono del reduccionismo. Por ahora los biólogos siguen siendo evangélicamente reduccionistas y cualquier sugerencia por parte de los físicos que pueda desviarse del reduccionismo estricto acostumbra a sentarles como un tiro.
• Mi opinión personal es que los biólogos tienden a ser intransigentes y reduccionistas porque todavía se sienten algo inseguros de su dogma fundamental, mientras que los físicos han fundamentado su disciplina de forma segura a lo largo de trescientos años, razón por la cual pueden permitirse algo más de libertad en sus especulaciones sobre los sistemas complejos. Confío en que en los próximos diez o veinte años esta división cultural entre ambas comunidades se habrá disuelto del todo, y unos y otros estarán hablando el mismo lenguaje.
• Hay dos vías en la investigación del mundo: la vía reduccionista y la vía sintética. En la ciencia de la complejidad, es esencial reconocer que hay una segunda vía. La complejidad es más que la mera complicación. Es más que la conjunción de gran número de sistemas simples. Los sistemas complejos tienen sus propias leyes y principios, su propia lógica interna.
• En las próximas décadas los físicos se orientarán hacia la complejidad. Una de las cuestiones clave para la física es hasta qué punto es posible completa el programa reduccionista. En su famoso discurso de 1979 con motivo de su toma de posesión de la cátedra lucasiana, Stephen Hawking dijo que el fin de la física teórica podría estar ya al alcance de la vista. Lo que quería decir es que se podía divisar el fin del programa reduccionista. En efecto, quizá podamos completarlo y hasta resumirlo en una fórmula que uno pueda llevar impresa en la camiseta (algún enunciado matemático o conjunto de principios encapsulados en un aparato matemático que describa todas las partículas y fuerzas fundamentales).
• Esto todavía dejaría fuera la complejidad, la vía holística o sintética. Aquí, lo verdaderamente interesante para mí es la disolución de la división entre física y biología. Estamos asistiendo a un fenómeno muy curioso: mientras que los físicos están reconociendo cada vez más la importancia de los rasgos colectivos, organizativos y cualitativos de los sistemas complejos, que tienen sus propias leyes, principios y cualidades tan fundamentales como las partículas elementales de las que está hecho el mundo, los biólogos, en cambio, cada vez son más abiertamente reduccionistas. Para ellos la vida no es más que una colección de partículas individuales interactuando de manera inconsciente y obedeciendo a fuerzas ciegas y sin propósito alguno.
• Se dice a menudo que si tuviéramos una teoría de todo, entonces todo quedaría explicado. Pero cuando los físicos hablan de una teoría de todo, no están hablando en sentido literal. No se refieren a una teoría que explique las subidas y bajadas de la bolsa, y menos aún el origen de la vida. Se refieren a una teoría que dé cuenta de las unidades fundamentales de las que está constituido el mundo” . .



El criterio de un astrónomo cristiano.- Las reflexiones de Davies son un excelente marco para analizar bajo ellas otras reflexiones de su trabajo que hace el astrofisico de radiaciones electromagnéticas el ingles Martin Rees en una entrevista radial por la BBC que hemos recogido y traducido ,porque analizados desde un punto de vista reduccionista podría decirse que es unir agua y aceite en frío; pero que retomados con los cambios que ha ido experimentando la ciencia física -y muy particularmente la cosmología- permite verles como complementarios. Si bien Davies es un teorico que gusta de combinar teorias para sacar de ellas verdades ,Rees es un experimentado radiotelescopista ,mas volcado a la observación y extrapolando de ella la teorizacion. Rees hace sus reflexiones de esta forma:

• En la primera parte de la década de los noventa, la ciencia tenía prácticamente resuelto el dilema: la cosmología no podría seguir avanzando en su afán de descifrar el origen del Universo más que por observación (y con la ayuda de simulación por ordenadores electrónicos); para finales de la década la edad del Universo físico es un tema bajo disputa.
• La cuestión fundamental de los orígenes es algo que nunca deja de interesar al público. Igual que los dinosaurios, la cosmología siempre despierta interés. Resulta bastante curioso que los temas que con más persistencia interesan al público estén a veces tan alejados de las cosas de cada día. La gente que dice que el trabajo científico tiene que ser "relevante" para atraer el interés del público está claramente desencaminada, porque nada puede ser menos relevante que los dinosaurios y la cosmología.
• La cosmología atrae al público por su obvio carácter de ciencia fundamental, y ahora pasa por un momento álgido. Por primera vez se ha integrado en la corriente principal de la ciencia y estamos en condiciones de entablar discusiones acerca del origen del Universo. Podemos hablar con detalle de cómo era el Universo cuando tenía un segundo de edad. Podemos hablar incluso de etapas anteriores, y plantear preguntas básicas; es ciertamente una época apasionante y muy especial para la disciplina.
• Yo me describiría a mí mismo como astrofísico y cosmólogo, por ese orden. Un astrofísico se ocupa de objetos individuales, como galaxias, quásares, estrellas, y de su evolución, mientras que un cosmólogo se ocupa del Universo entero, no de sus contenidos. Yo pretendo tender un puente entre estas dos disciplinas, que después de todo están estrechamente relacionadas. No soy un matemático especialmente bueno. Mi trabajo atiende más a la explicación de los fenómenos que a la construcción de sistemas deductivos.
• Cuando comencé mi carrera, la cosmología era esencialmente una disciplina teórica, porque no había datos en absoluto. Pero a partir de los años sesenta hemos recogido mucha más información sobre la expansión del Universo. Ha habido descubrimientos apasionantes, hasta el punto de que ahora podemos hablar en términos cuantitativos sobre las etapas primigenias del Universo, y se ha ampliado enormemente el abanico de cuestiones cosmológicas que podemos discutir seriamente. Antes estos temas eran puramente especulativos, pero ahora son auténtica ciencia.
• Nunca me he centrado en una única cuestión fundamental; he intentado tener siempre en la mente un cuadro general, y he tenido suerte, porque el tema es de los que admiten un enfoque sintético fructífero. Recibimos datos de telescopios, radiotelescopios y vehículos espaciales, y mis colegas y yo intentamos reunirlos y darles sentido. Es como un ingeniero cuyo trabajo se ha de ajustar a ciertas especificaciones. La naturaleza nos da las especificaciones, y nosotros tenemos que emplear las leyes de la física para ver si podemos sacar algo en limpio y dar sentido a esos fenómenos.
• Ahora bien, siempre cabe la posibilidad de que las leyes de la física tal como la entendemos ahora sean inadecuadas. Esta es una motivación extra. La primera razón para estudiar la astronomía y la cosmología es la simple exploración, el descubrimiento de lo que hay ahí fuera. La segunda razón, la que motiva a los astrofísicos, es la interpretación de lo que hay ahí fuera para elucidar la evolución del Universo, la emergencia de la complejidad del Universo actual a partir de la simplicidad primordial. La tercera razón es que el cosmos es un laboratorio que nos permite poner a prueba las leyes de la naturaleza en condiciones mucho más extremas que las simulables en un laboratorio terrestre, y así ampliar nuestro conocimiento de las leyes fundamentales de la naturaleza.
• Otra cosa que me interesa es la psicología de los practicantes de la disciplina. Mucha gente establece un fuerte compromiso emocional con sus teorías y las defiende, como si fueran abogados, contra cualquier evidencia en su contra. Para ellos es un auténtico trauma tener que desecharlas. Nunca he sido esta clase de científico. siempre me ha gustado trabajar casi simultáneamente con dos hipótesis contradictorias, simplemente porque cuando no conocemos la explicación de algo y queremos encontrarla, explorar las consecuencias de diferentes ideas es una buena metodología. La investigación propia puede llevar a un nuevo examen, o revelar una nueva contradicción. La comunidad científica trabaja colectivamente de esta manera, pero no todos los individuos se sienten tan a gusto como yo trabajando en dos teorías diferentes.
• Uno de los objetivos de mi trabajo es intentar comprender los objetos más extremos del Universo, objetos como los agujeros negros, las explosiones energéticas, etc. Se me asocia con varias ideas sobre los quásares y el centro de las galaxias. Este tema se denomina astrofísica de altas energías. En los últimos diez años me he ido desviando cada vez más hacia lo que podríamos llamar cosmogonía. Ahora es factible no sólo inspeccionar galaxias cercanas para estudiar la presente estructura del Universo, sino observar las zonas más distantes para saber más sobre el Universo primitivo, cuando las galaxias estaban comenzando a formarse, e incluso sobre el Universo pregaláctico.
• Las áreas más activas en las que estoy investigando son la formación de galaxias y cúmulos galácticos, la naturaleza de la materia oscura, y la abundancia de materia en el Universo, de la cual depende que éste siga expandiéndose para siempre o bien acabe colapsando. Aún no tenemos las respuestas, pero yo confío en que en la próxima década habremos llegado a un consenso sobre algunas de estas cuestiones. Creo que sabremos más sobre la formación de galaxias, igual que ahora sabemos cómo se forman las estrellas, y espero que descubriremos lo que la materia oscura. Uno de los rasgos más desconcertantes de nuestra actual percepción del Universo es que el 90 por ciento de la materia que lo compone no se sabe dónde está. Este material perdido podría encontrarse en forma de estrellas muy tenues o agujeros negros. Obviamente, no podemos comprender las galaxias a menos que sepamos qué compone el 90 por ciento de su masa.
• Tenemos buenas razones para creer que hay una gran cantidad de materia en el Universo que ejerce una fuerza gravitatoria pero que no podemos ver. La evidencia más simple procede de las galaxias discoidales en rotación, como nuestra Vía Láctea. Si observamos los bordes de los discos galácticos, encontraremos que la velocidad orbital del gas exterior es sorprendentemente alta. Esta velocidad orbital es superior a la provocada por la atracción gravitatoria de las estrellas observables. Esto indica que en estas galaxias debe haber gran cantidad de materia oscura. Otra evidencia procede de las lentes gravitatorias y del movimiento interno de los cúmulos de galaxias. Pensamos que la influencia gravitatoria de la materia oscura es diez veces más importante que la de la materia visible, y su naturaleza es completamente incierta.
• Pero, obviamente, el proceso cosmogónico -el origen de la estructura- está dominado por la gravedad y, por lo tanto, a menos que conozcamos la naturaleza de la materia que ejerce la mayor parte de la gravedad, no tendremos una respuesta definida a la cuestión de la formación de las galaxias. La naturaleza de la materia oscura es ahora mismo una de las incertidumbres clave.
• Si tuviera que definir en una frase lo que pretendo, y lo que supongo pretenden todos los cosmólogos y cosmogonistas, diría simplemente que comprender cómo ha evolucionado el Universo a lo largo de sus 15.000 millones de años de historia -a partir de una bola de fuego comprimida y amorfa hasta su estado presente, en el que vemos galaxias y cúmulos de galaxias, estrellas y planetas, exhibiendo todos ellos un enorme abanico de complejidad de la cual formamos parte. Queremos conocer las diferentes etapas en la emergencia de esta estructura: el desarrollo de condensaciones en el Universo en expansión que se transformaron en galaxias y cúmulos galácticos, la formación de estrellas y su evolución posterior, la formación de los elementos químicos y, al menos en un planeta alrededor de al menos una estrellas, la evolución de criaturas complejas capaces de interrogarse sobre todo esto.
• Lo que es impresionante, en suma, es que podamos abordar estas cuestiones. Una de las razones es que en algunos aspectos el Universo exhibe una simplicidad mayor de lo que cabría esperar. Exhibe simplicidad en dos sentidos. En primer lugar, la estructura a gran escala del Universo es notablemente uniforme y simétrica. Hay heterogeneidades de toda clase a la escala de las galaxias y cúmulos galácticos, pero a una escala mucho mayor el Universo es ciertamente uniforme. Cada elemento ha evolucionado igual y tiene la misma historia que los demás, donde por "elemento" entiendo un cuadrado de unos cuantos cientos de millones de años luz de lago. En un sentido amplio y a grandes rasgos, el Universo es liso y homogéneo. Cuando dirigimos la vista hacia una zona distante del Universo, podemos asegurar que estamos contemplando las condiciones que había en nuestra vecindad hace largo tiempo. No podríamos asumir esto si las diferentes partes del Universo tuviesen historias bien diferentes.
• En segundo lugar, las leyes de la física son las mismas en todas las regiones observables del Universo. Cuando estudiamos los espectros lumínicos de quásares distantes, se identifican los mismos átomos que hay en nuestros alrededores, y creemos que las leyes establecidas en el laboratorio son adecuadas para explicar todo el Universo observable desde que tenía sólo un microsegundo de existencia. Antes de eso, las densidades, energías y presiones eran tan altas que las leyes físicas básicas se hacen inciertas. Tras el primer microsegundo, el Universo se había expandido hasta alcanzar una densidad no superior a la que podemos conseguir en el laboratorio, y por lo tanto estamos en condiciones de conocer la física relevante.
• Hay también un interés añadido, porque a través de las inferencias que podamos hacer sobre el Universo ultraprimitivo -el primer microsegundo- quizá podamos aprender cosas sobre la física fundamental que no podemos averiguar directamente en el laboratorio. Ni siquiera con nuestros mayores aceleradores podemos conseguir las energías que poseían las partículas en el Universo ultraprimitivo. Además, muchas de las propiedades clave del Universo -tales como su expansión, la simplicidad y simetría sin la cual la cosmología sería impracticable, y la razón entre materia y radiación observada- no pueden comprenderse sin un mejor conocimiento de este primer microsegundo.
• El descubrimiento en 1965 por Arno Penzias y Robert Wilson de la radiación del fondo de microondas fue el avance más importante en cosmología desde finales de los años veinte, cuando Edwin Hubble descubrió que el Universo había pasado por una fase comprimida en el pasado, pero entonces no había evidencia alguna de esto. En efecto, la teoría del estado estacionario, defendida por unos cuantos ingleses bastante beligerantes, sostenía que dicha fase comprimida nunca había existido y que el Universo había sido siempre el mismo. Fue el descubrimiento de la radiación de fondo lo que inclinó la balanza del lado de los que defendían que el Universo primitivo había pasado por una etapa densa y caliente, y casi todos los cosmólogos se convencieron con rapidez. El vuelco resultante en la opinión cosmológica fue casi tan acusado como el vuelco de la opinión geológica en favor de la deriva continental -otra idea extravagantemente especulativa que demostró ser cierta-. A finales de los sesenta casi todo el mundo creía en la teoría del big bang caliente, del que esta radiación de fondo, ahora enfriada a una temperatura de 2,7 grados por encima del cero absoluto, era un fósil.
• Desde 1965 ha habido una sucesión de medidas cada vez más precisas del espectro de esta radiación y de su distribución angular en la bóveda celeste, porque está claro que es una sonda cosmológica clave. Se hicieron dos descubrimientos cruciales. Hace casi veinte años, el astrofísico George Smoot midió nuestro movimiento relativo dentro del Universo tras encontrar que la radiación de fondo, en vez de tener exactamente la misma temperatura en cualquier dirección, era ligeramente más alta en una dirección que en la opuesta. Esto se debe a que nosotros y toda nuestra galaxia nos estamos moviendo a unos pocos cientos de kilómetros por segundo en relación al marco de referencia definido por el Universo a gran escala. Smoot hizo este descubrimiento montando su equipo en un avión espía U-2 y midiendo la radiación de fondo con una precisión superior a la milésima.
• Después Smoot se embarcó en el proyecto del satélite COBE, que fue lanzado en 1989 para investigar la radiación más detenidamente. Fue el investigador jefe en el desarrollo de un instrumento que registraba variaciones en la temperatura de radiación en diferentes zonas del cielo con una precisión de una cienmilésima. Con este aparato descubrió que la temperatura no era del todo uniforme: algunas regiones eran ligeramente más frías que otras. La interpretación de esto es que el Universo primitivo no era completamente liso. Es liso en el mismo sentido que lo es la superficie del océano -una curvatura media con olas superpuestas-. La existencia de estas "arrugas" había sido predicha como semilla para la formación de galaxias y cúmulos. El instrumento de Smoot a bordo del satélite COBE fue el primero con la sensibilidad suficiente para detectar estas fluctuaciones.
• Si no se hubiesen encontrado dentro de ese margen de sensibilidad, algunos, yo incluido, nos habríamos sentido profundamente desconectados, porque todos pensábamos que las galaxias, cúmulos y supercúmulos se habían formado por la inestabilidad gravitatoria -un proceso por el cual cualquier parte del Universo primitivo que fuese ligeramente más densa que el promedio se quedaría atrás en la expansión, y finalmente se condensaría-. Los cúmulos y supercúmulos galácticos no podrían haberse condensado a menos que las heterogeneidades ya existieran en el Universo primigenio, con una amplitud que imprimiría fluctuaciones de una cienmilésima en el fondo de microondas. Ese era el nivel donde los teóricos sabían que había que buscar, y esa era la precisión alcanzada por el instrumento de Smoot en el satélite COBE.
• Otra de las cosas que me interesaban es el papel de las propiedades generales de nuestro Universo en el desarrollo de la complejidad. Uno de los requerimientos obvios es una fuerza como la gravedad, que permite la condensación de estructuras a través de inestabilidades en un Universo inicialmente sin rasgos distintivos. Pero, irónicamente, cuanto más débil es la gravedad más posibilidades hay para el desarrollo de un Universo complejo, porque si la gravedad fuera tan fuerte que aplastara cosas del tamaño de los organismo complejos, las perspectivas para la evolución serían poco prometedoras. En efecto, si la gravedad fuera mucho más fuerte, las vidas de las estrellas serían mucho más cortas, y habría menos tiempo disponible para la emergencia de la complejidad a través de cualquier proceso evolutivo. Si la fuerza de gravedad no existiera, nunca se habrían condensado estructuras cósmicas, pero cuanto más débil es mayores son sus manifestaciones. Las estrellas y galaxias son tan grandes precisamente porque la gravedad es tan débil, a la escala de los fenómenos ordinarios. Es interesante intentar cuantificar esto y ver si podemos averiguar por qué la gravedad debería ser tan débil.
• La idea general de la emergencia de la complejidad tiene mucha relevancia aquí, porque la gravedad tiene la inusual propiedad de permitir que un Universo sin rasgos distintivos desarrolle una estructura. La gravedad conduce a inestabilidades e induce la agregación de materia para formar galaxias y estrellas. A medida que las estrellas pierden energía, su centro se hace aún más caliente y compacto, hasta que se inician las reacciones de fusión nuclear que permiten los contrastes de temperatura entre estrellas, planetas y el cielo negro de la noche que son esenciales -como Prigogine y otros nos han enseñado- para los procesos de la "termodinámica del no equilibrio" que dieron lugar a las moléculas complejas y la vida. Así pues, la gravedad rompe el equilibrio y permite el desequilibrio que es el prerrequisito para que se desarrolle cualquier clase de complejidad a partir de un Universo primordial amorfo. Este es el tipo de procesos que estamos intentando de comprender de forma cuantitativa. Otro avance en los últimos años es la posibilidad de hacer simulaciones realistas de agregaciones gravitatorias, dinámica gaseosa, etc., para explorar cómo puede evolucionar un Universo carente de estructura.
• También me he aventurado en cuestiones más especulativas, como la de si los físicos podrían destruir accidentalmente el Universo haciendo determinada clase de experimentos. Este tema surgió a raíz de las derivaciones de la teoría del Universo inflacionario de Alan Guth. La idea del Universo inflacionario requiere que incluso el espacio vacío tenga propiedades inusuales en época muy temprana y experimente lo que se llama una transición de fase -algo parecido a lo que ocurre cuando el agua se congela-. Algunos -el físico Sidney Coleman fue uno de los primeros- han sugerido que nuestro presente vacío puede no estar en el estado de más baja energía posible. El espacio podría, pues, experimentar una nueva transición de fase hacia una clase diferente de vacío, en el que las leyes de la física serían distintas.
• Todas las partículas que conocemos, y todo lo que vemos a nuestro alrededor, quedaría destruido. Nuestro presente vacío puede estar, por así decirlo, sobreenfriado, igual que un agua muy pura puede ser sobreenfriada sin que experimente la transición de fase de agua a hielo; y del mismo modo que una mota de polvo hace que el agua sobreenfriada se congele súbitamente, quizás algún disparador podría transformar la totalidad del espacio en un estado bien diferente. ¿Podría algún experimento realizado por los físicos en un acelerador disparar inadvertidamente este efecto y producir una burbuja del nuevo vacío, que se expandiría entonces a la velocidad de la luz engullendo nuestro Universo?
• Esto puede parecer absurdo, pero es fácil encontrar ejemplos de condiciones que hemos producido de forma artificial y que nunca han existido en la naturaleza. Por ejemplo, nunca hubo nada en el Universo a una temperatura menor de 2,7 grados por encima del cero absoluto -la temperatura actual del fondo de microondas- hasta que construimos refrigeradores (a menos, naturalmente, que haya habido vida inteligente en alguna otra parte). La clase de experimento que podría crear condiciones "peligrosas" sería una colisión entre partículas de muy alta energía en un gran acelerador; una colisión como esta crearía una alta densidad local de energía, justo lo que hace falta para disparar una transición de fase.
• Junto con el astrofísico holandés Piet Hut, escribí un artículo sobre la cuestión de si los aceleradores podrían crear concentraciones de energía que nunca hubieran existido en ninguna parte del Universo desde el Big Bang mismo. Nuestra conclusión fue bastante tranquilizadora. Calculamos la tasa de colisión entre rayos cósmicos -partículas que viajan, a densidades muy bajas, por el espacio interestelar a una velocidad muy cercana a la velocidad de la luz.- Dedujimos cuáles serían las colisiones más energéticas que cualquier evento concebible que pueda tener lugar en un acelerador. Esto es tranquilizador. Significa que hay que ir mucho más allá de las energías de colisión alcanzables en los supercolisionadores actuales antes de que haya algún riesgo de Día del Juicio.
• También pretendo dar un tratamiento científico a la idea de un conjunto de Universos, cada uno con propiedades diferentes. Esta idea ha sido sugerida por mucha gente, pero mencionaré sólo al físico ruso Andrei Linde, que propone una inflación caótica y eterna -esto es, la idea de que nuevos Universos pueden brotar de los viejos, o pueden inflarse dentro de un nuevo dominio espaciotemporal en el interior de los agujeros negros. El y otros han argumentado que nuestro Universo es sólo un elemento de un conjunto infinito. Los diferentes Universos de este conjunto estarían gobernados por leyes, constantes y dimensiones físicas completamente distintas. Algunos tendrían una fuerza de gravedad muy fuerte, en otros sería nula, en otros habría otras partículas elementales, etc. Si existe esta posibilidad, entonces este concepto de conjunto, que yo prefiero llamar metaUniverso, proporciona una base científica para el razonamiento antrópico -la idea de que no es pura coincidencia que nos encontremos en un Universo donde las condiciones son de algún modo idóneas para el desarrollo de la complejidad-.
• Si todos los Universos gobernados por todas las leyes posibles existen, entonces no es en absoluto sorprendente que algunos de ellos tengan leyes de la naturaleza que hagan posible la complejidad, y entonces no es coincidencia -y de hecho es inevitable- que exista un Universo como este en el que nos encontramos. Esto sugiere la idea de una "selección observacional" de Universos. Tenemos un conjunto de Universos; suponiendo que se pueda definir una "medida" -en el sentido matemático del término- de su abundancia relativa, la mayoría de Universos nacerían muertos, en el sentido de que en ellos no evolucionaría la complejidad. Algunos, por el contrario, podrían tener muchas más potencialidades que el nuestro, pero esto, obviamente, está fuera del alcance de nuestra imaginación.
• Tengo una confianza sustancial en lo que sabemos del Universo tras su primer microsegundo de existencia, la misma confianza que tengo en las inferencias sobre la historia de la Tierra a partir de la geofísica o la paleontología. El nivel de evidencia y la naturaleza de la argumentación son similares -de hecho, la evidencia cosmológica es bastante más cuantitativa-. Pero cuando retrocedemos más allá del primer microsegundo, nos enfrentamos con ideas importantes, como la inflación y las transiciones de frase, que de alguna manera formarán parte del cuadro definitivo del mundo. El problema es que aún no sabemos lo bastante de esta física extrema como para hacer predicciones mínimamente cuantitativas.
• Pero es innegable que los nuevos conceptos amplían nuestra perspectiva, al admitir la posibilidad de todo un conjunto de Universos alternativos con propiedades diferentes. Tenemos que distinguir entonces entre distintas definiciones de "Universo". Por "Universo" podemos entender aquello que observamos (una región de unos 15000 millones de años luz de diámetro), el dominio dentro del cual la luz puede llegar a alcanzarnos; pero también se podría definir como el inmenso conjunto de todos los Universos posibles, regidos por todas las leyes físicas posibles. Este último concepto -el de metaUniverso- es el encuentro más fascinante, y del que pienso que está comenzando a entrar en el radio de acción del discurso científico serio.
• Más que de "principio antrópico" yo prefiero hablar de "razonamiento antrópico". Esta línea de argumentación establece que algunos rasgos del Universo son un prerrequisito para la existencia de observadores, así que no deberíamos buscar una explicación básica de los mismos: se explican simplemente por el hecho de que estamos aquí. En cierto sentido, el razonamiento antrópico es obvio y más bien banal; no nos molestamos en preguntarnos por qué estamos en un lugar particular del Universo, cerca de una estrella como el Sol, y no en una localización aleatoria en el espacio intergaláctico. Ni tampoco nos preguntamos por qué estamos viviendo en este Universo de 15000 millones de años de edad y no es uno de unos pocos segundos, porque para que existiéramos nosotros antes el Universo tuvo que enfriarse, y después tuvo que darse una larga cadena de sucesos evolutivos.
• Algunos han pretendido llevar el razonamiento antrópico mucho más lejos, proclamando que de algún modo es imperativo que las leyes básicas de la naturaleza permitan la existencia de observadores conscientes. Me resulta difícil tomarme esta idea en serio. La validez del razonamiento antrópico es muy dependiente de la naturaleza de las leyes básicas. Si estas leyes -esto es, las intensidades relativas de la gravedad y las otras fuerzas fundamentales, las masas, espines y cargas de las partículas elementales, etc. -son, en cierto sentido, accidentes derivados de la forma en que se enfrió nuestro Universo, entonces es perfectamente lícito imaginar Universos donde las leyes sean diferentes y que no sean propicios para la vida. Todos estos Universos podrían existir, y sucede que estamos en el que tiene las condiciones "correctas". No hay nada de especial en eso.
• Por otra parte (y aquí yo simpatizaría más con la línea escogida por el físico Heinz Pagels) si las leyes fundamentales de la naturaleza fuesen únicas- si las leyes de la física no pudieran ser de otra manera, y que una única ecuación determinara las intensidades de las fuerzas y las masas de las partículas- entonces, de acuerdo con nuestra perspectiva, parecería pura contingencia, o suerte, o providencia, que estas leyes únicas y simples permitan la evolución de la complejidad. Esta conclusión me dejaría estupefacto, pero mi reacción se parecería bastante- por haber una analogía- a mi asombro ante el hecho de que podamos escribir un algoritmo simple para algo tan complejo como el conjunto de Mandelbrot, con sus infinitos niveles de estructura. Es sorprendente, en efecto, pero es sólo matemática; igualmente, puede que efectivamente las leyes físicas fundamentales sean únicas , y que lo que ocurre es que tienen consecuencias de una riqueza increíble.
• Si las leyes de la naturaleza son únicas, entonces no hay lugar para la selección antrópica, porque las leyes simplemente están "dadas". O se aceptan estas leyes, con todas sus extraordinarias consecuencia, como una verdad cruda, o nos quedamos con el "principio antrópico fuerte". Pero si hay un conjunto de Universos que se enfrían de forma diferencial, entonces unos tendrán condiciones propicias para la vida y otros serán efímeros; unos serán demasiado fríos, otros demasiado vacíos, etc. Entonces sí hay lugar para la selección antrópica. Y por fuerza nos encontramos en un Universo lo bastante hospitalario para permitir la complejidad requerida.
• Una razón para restar importancia a los argumentos antrópicos es que los físicos harían mejor en no creérselos demasiado. Es obvio que muchos rasgos del Universo todavía enigmáticos podrán explicarse con argumentos físicos claros. Si la gente piensa que algunas propiedades del Universo no son fundamentales, sino meros accidentes resultado del peculiar enfriamiento de nuestro dominio en el metaUniverso, entonces estará menos motivada para buscarles explicación. Cuando entrevisté a Steven Weinberg para un programa de radio hace unos diez años, señaló esto mismo- que sería mejor que los físicos no creyesen en el principio antrópico, porque si no perderían la motivación para buscar una teoría unificada, y si no la buscan es seguro que no la van a encontrar-. Este nuevo concepto de metaUniverso (o conjunto de Universos) acerca la selección antrópica a la corriente principal del discurso científico.

Cosmología para la Paz Universal.- Como parte de sus funciones la Universidad para la Paz de la Naciones Unidas inauguró en 1985, en la sede del Organismo en New York, un ciclo de actividades a nivel planetario bajo el nombre “Visionarios de la Paz Mundial”. Esa actividad se llevó a cabo con motivo del XXXX Aniversario de celebración de la instalación de la ONU y por ser ese precisamente, el Año Internacional de la Paz. El primer coloquio bajo el título “La Humanidad en busca la Unidad” se dedicó al análisis de los planteamientos de Theilhard de Chardin . Esta actividad reunió a científicos, filósofos, religiosos y políticos de diversas denominaciones, ideologías y nacionalidades, que coincidieron en calificar a Theilhard como el “Cosmólogo de la Paz” precisamente porque propugnó las ideas de unidad para entender desde los polos de la ciencia, la filosofía y la religión que la próxima centuria sería el “Universo de la Mente”.

En un libro editado por la ONU, bajo la dirección del escritor holandés Leo Zonneveld se recoge el pensamiento de los asistentes al evento en pro de mantener, fortalecer y acelerar los procesos de entendimiento para que la reflexión científica y la aspiración religiosas busquen con fecundidad campos de común entendimiento, bajo la idea de que ambas - ciencia y religión - deben de estar al servicio de la humanidad lo cual implica objetividad en los métodos y en los fines. El propio Zonneveld manifiesta: “Aunque la obra de reconciliación de parte de Theilhard aún no ha sido entendida por muchos sectores de la Iglesia misma que en su vida le exilió y marginó, habiendo repetido - prácticamente con él - los tratamientos que tuvo, en otros tiempos, para Giordano Bruno o Galileo Galilei, lo cierto es que cada vez se hace más notorio que la Humanidad requiere - como lo previó Theilhard - crear un contexto de moralidad, porque el hombre es mucho más que un simple elemento destinado a completarse por sí mismo, cósmicamente para insertarse mecánicamente en una Conciencia Superior y sólo el trabajo mancomunado con vocación unitaria y convergente de parte de la Ciencia y la Religión pueden poner las condiciones para el cumplimiento de esta meta”.

Conociendo que en todos los órdenes del pensamiento humano esta búsqueda de convergencia que había sido reduccionista tiende hacia la labor holística sólo cabe esperar que conforme la cosmología ahonde más y más en el conocimiento del ¿Cómo? el péndulo se irá moviendo también más y más hacia la búsqueda vitalmente necesaria de la respuesta complementaria: el ¿Por qué?. En ese momento se iniciará un aumento del proceso de “alivio de la tensión” entre ciencia y metafísica que ha debido esperar en realidad pocos años (hasta instantes se podría afirmar) en comparación con los eones de eones que separan las respuestas para empalmarse con el ¿Cómo? y el ¿Por qué? del inicio del Universo.

Para ayudar en ese proceso hay indicios esperanzadores. Por una parte se requiere de la capacidad que la “distensión” que se ha operado en la política a nivel de la confrontación mundial se traslape para lograr esta otra distensión entre planteamientos de parte de la ciencia y de la metafísica cuando estos son de carácter no sustantivo pero permiten a los cosmogenistas atrincherados en la filosofía y la teología atrincherados en la retaguardia, buscar la guerra con los cosmologistas a buen recaudo en el campo de vanguardia de la ciencia. Y a los cosmologistas que parten de presunciones apriorísticas que nada tienen de ciencia, atrincherados en la matemática; tan abstracta y especulativa, como lo fueran en el Medioevo las argumentaciones escolásticas. Esa distensión es un proceso que tiene una huella que debe ahondarse, ya que en un repaso de cómo tratan los cosmólogos el papel que le correspondería a un Creador, si bien éste ha ido variando con el tiempo, lo que en realidad ha sucedido es que se ha ido dejando al Creador en una dimensión que le despoja de todo aquello que le fuera colocado artificialmente por obra de la imaginación del hombre.

La emergencia del Holismo y la Transdisciplinariedad.- No obstante que por definición la ciencia es agnóstica en una breve revisión bibliográfica que cubre de 1935 hasta 1998 (la cual obviamente no es, ni mucho menos, exhaustiva), se encuentran valiosos testimonios de los cosmólogos que se atreven a tocar el tema, algunos de ellos desde una posición de compromiso religioso-militante y otros desde un punto de vista de asepsia científica, pero todos ellos, contestes en el punto. Por otra parte dado que el tratamiento reduccionista en todos los ámbitos del conocimiento humano parece “tocar a retirada” a partir de los años 70 se han hecho esfuerzos para establecer instrumentos adecuados dentro de las teorías cibernéticas aplicadas a las diversas cosmovisiones, para acomodar los planteos provenientes de diferentes disciplinas. Uno de esos esfuerzos conocido como MODHERE fue postulado por el investigador brasileño Waldemar De Gregory quien busca integrar en un instrumento “teórico-práctico” las esferas de conocimiento ontológico, topológico, cronológico, organizacional y praxiológico. .

El intento aporta un cuadro de referencia teórico, una estructura de conceptos y teorías para conocer y representar la realidad; así como para manejarla simbólicamente. El objetivo de tal instrumento permite la formulación de metas convergentes, bajo un marco ético y una lógica social que regularía la convivencia planetaria expresada en sus diversas modalidades del quehacer y el conocimiento humanos. De Gregory parte del principio, ya harto conocido, en los medios académicos, pero aún insuficientemente divulgados que la ciencia, la filosofía, la religión y el arte son formas de conocimiento. Que el método de la ciencia es la observación, el cálculo, la experiencia; que el método de la filosofía es la especulación racional; y el método de la religión y del arte son la sugestión emocional moral en el primer caso y estética en el segundo; pero en realidad como señala su proponente: “Todas estas disciplinas empiezan realmente a servir al conocimiento verdadero cuando trascienden el esfuerzo estrictamente intelectual pues su función no es sólo dar información a los hombres sino elevar a la humanidad a una altura de pensamiento y sentimiento en la que pueda pasar a formas nuevas y superiores de vida”.

En efecto, la división artificial en disciplinas, si bien tuvo en el pasado una importancia capital, hoy día constituye una barrera infranqueable para lograr el objetivo de su propio desarrollo. Por tal circunstancia el instrumento que propone De Gregory no parte de propuestas reduccionistas doctrinarias ni dogmáticas reveladas o inventadas sino de principios basados en planteamientos ético humanistas de carácter convergente que sobre una base científica buscan el mejoramiento de los logros humanos históricos en una síntesis creadora autoregulada. Tal instrumento, trata de hacer una síntesis de los logros históricos en todas las disciplinas que - por diversas razones - no han convergido sino más bien antagonizado porque partieron, desde el principio, de sus propios dogmas.

En el instrumento propuesto, los logros de estas disciplinas se sinergizan entre sí ya que hoy día la humanidad cuenta con conocimientos que trascienden los logros mismos de las disciplinas por separado aunque éstas continúan (en las mentes de algunos) recorriendo derroteros antiguos. Además el planteamiento de De Gregory no se fundamenta en ofrecer un instrumento totalizador y totalizante cuya tentación sea el ejercicio del dominio del saber con fines de poder verticalista, por lo que su idea incluye mecanismos de acción - si cabe el término - democratizadores y libertarios, a tono con el actual desarrollo.

Y la verdad es que aunque parezca lo contrario a algunos, los indicios son esperanzadores si se toman al menos ejemplo de la búsqueda de convergencia en los frentes del conocimiento: uno, el acrecentamiento y generalización de una crisis planetaria que el futurólogo Alvin Toffler llama la revolución de “Tercera Ola”, la cual obliga a la humanidad a no desentenderse del fenómeno; otro la crítica proveniente de los círculos científicos conscientes de que la tecnologización nos está llevando a un hedonismo ciego que cubre cada día más y más personas; el último: la aceptación por el Papa Juan Pablo II - sin duda aconsejado por sus asesores más brillantes - del hecho irrefutable de la evolución del hombre, en una indudable apertura hacia la síntesis ciencia-fe, otrora fundamentada en el polo fe-ciencia, al que hoy requieren de un equilibrio y respeto mutuos.

Entre Gaia y Nut.- El ser humano estuvo en el pasado muy cerca de la naturaleza; conoció y amó la relación con la Tierra (que los griegos llamaron Gea y se traduce a Gaia en inglés); pero antes los egipcios conocieron y amaron la relación con el Cielo (al que llamaron Nut). Con el pasar del tiempo, sin embargo, el ser humano fue perdiendo la relación con ambos y se centró en si mismo, al punto que lo que era una dación gratuita: Tierra y Cielo han llegado a ser una posesión de muy pocos, como fácilmente se desprende de la oferta que en 1854 el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica “el Gran Jefe Blanco”, hizo a los indios Pieles Rojas comprarles una gran extensión de sus tierras, prometiendo, a cambio, crear una reservación para el pueblo indígena, recibió una respuesta escrita del jefe indígena, (un “primitivo” por excelencia, según los cánones científicos). El documento difundido por las Naciones Unidas, es considerado como la declaración más profunda - a la par que profética - sobre la relación entre la naturaleza y el hombre.
Partes de la concisa y humana respuesta del jefe Seattle dicen:
• “¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento ni aún el calor de la tierra? Dicha idea no nos es conocida. Si no somos dueños de la frescura del aire, ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán ustedes comprarlos? Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto, es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo...
• Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga, y una vez conquistada sigue su camino dejando atrás la tumba de sus padres, sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa... Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás solo un desierto...
• No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena los ojos del Piel Rojo, pero quizás sea porque el Piel Roja es un salvaje y no comprende nada. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar, como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizá también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido del hombre blanco solo parece insultar nuestros oídos...Nuestro preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del medio día o perfumado con aromas de pinos...
• Todo lo que le ocurra a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo se escupen a sí mismos. Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre, el hombre pertenece a la tierra. Todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra.
• El hombre no tejió la trama de la vida, él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hacen a sí mismo. Ni siguiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, no queda exento del destino común. Después, una cosa que quizá el hombre blanco descubra un día, nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece, lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan, pero no es así. Él es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el Piel Roja y el hombre blanco.
• Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se daña se provocará la ira del Creador. También los blancos se extinguirán quizá antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos... Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio les dio dominio sobre ella, y sobre el Piel Roja.
• Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos porque se exterminan los búfalos, se dominan los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes... ¿Dónde esta el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia”...


En efecto, los antiguos y mal denominados “primitivos” ya lo sabían: el Universo forma un todo coherente - por así decirlo - una unidad orgánica; no es una construcción ajustada mecánicamente, edificada desde fuera; yuxtaponiendo primero radiación, luego partículas, después estructuras, más tarde cuerpos celestes y por último vida como la que se conoce en la Tierra. En consecuencia la Unidad del Universo no es de orden estático, sino unidad dinámica que se caracteriza por procesos de desarrollo y crecimiento y complejidad crecientes. Más bien la evolución del Universo parece revelar una intención (si así se le desea llamar ) o una tendencia (si se prefiere el término), que está implícita en todos los acontecimientos del Cosmos. Y por lo tanto el Hombre al parecer, como máximo representante del proceso de síntesis, complejidad y cerebrización biológica - que es capaz de pensar el Universo y pensarse a si mismo, proyectándose hacia el pasado y el futuro está colocado en el planeta Tierra, desde el principio mismo de la organización de la materia cuando ésta, al romperse la Simetría Perfecta, irrumpe en el Big Bang.

No obstante la vida del hombre en la Tierra ha pasado por diversos estadios y pese a que ésta es la base de su existencia física y espiritual esta morada obligada no ha gozado de la protección sino - por lo contrario de la agresión predatoria del hombre.

¿Qué significa Paz?.- En esta última década se opera, sin embargo un cambio cualitativo, aún cuando todo parecía indicar que el peligro del avituallamiento nuclear militar de orden político terminaría con la civilización terrestre, una serie de acontecimientos surgidos de la periferia de lo militar y de lo geopolítico, ha comenzado a crear y a definir una nueva conciencia del hombre hacia la Tierra que la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas, en un planteamiento acogido oficialmente por UNESCO en 1986, ubica en siete niveles:
• Paz con el cuerpo;
• Paz con la mente;
• Paz con la familia;
• Paz con la humanidad;
• Paz con una cultura;
• Paz con la Madre Tierra;
• Paz con el Padre Espiritual.

Como lo intuyó Theilhard hace más de cuarenta años, aún en los círculos más refractarios a considerar el planeta Tierra como una nave cósmica para toda la Humanidad y no un trozo de materia para sojuzgar unos a otros, ha comenzado a aflorar una ola de concienciación por el planeta que permite constatar un inicio de cambio para entender que la vida no es únicamente dominar la Naturaleza y dominar a otros seres humanos, sino que esta tiene un sentido que trasciende lo temporal y que además lo material tiene un sentido intrínseco que se requiere respetar.

Hipótesis GAIA.- La vida de armonía Hombre-Tierra-Universo ha hecho - por otra parte - que el propio planeta Tierra sea objeto de una visión renovada que - entre otros - se debe a los planteamientos científicos de James E. Lovelock y Lynn Margulis de la Universidad de Oxford, que se conoce como la hipótesis GAIA ( GEA en español) Aunque a decir verdad su contenido puede rastrearse - para poner un ejemplo autóctono netamente “americano” - a los planteamientos de los antiguos habitantes del Continente Americano, uno de cuyos más claros hitos históricos es la carta enviada por el último Jefe Sioux Seattle al Gobierno de los Estados Unidos de América; o para ir a su origen verdadero a los ritos (teofanías) prehistóricos en que la Tierra era considerada la Diosa Madre, aunque de estos conceptos antiquísimos no queden más que rastros arqueológicos que así lo atestiguan.

Este planteamiento que muchos consideran idílico, etéreo, nada científico, pero que sin embargo se constituye en una visión renovada del Universo-Planeta Tierra-Creación – Mente que los interrelaciona , concibe a la Tierra como un organismo viviente individual que mantiene su propia homeostasis, aunque el margen para que las condiciones físicas de este planeta permitan la vida, tal y como la conocemos, es muy reducido.
Estas condiciones biofísicas incluyen como mecanismos homeotasticos básicos :
• una estabilización delicada de la composición química de la atmósfera,
• un radio de combinaciones de las presiones barométricas,
• el calor del Sol,
• el nivel de rotación,
• la composición mineral del océano.
Si estas u otras muchas variables que mantienen la vida en este planeta son cambiadas más de cierto grado ínfimo, la vida en este planeta dejaría de existir tal y como la conocemos. Estos investigadores han determinado que las condiciones necesarias para mantener la vida en el planeta no son estables por naturaleza, y que bajo las leyes físicas y químicas estas condiciones sólo podrían durar un breve lapso. De cualquier modo expresan que, hay “algo” en este planeta que ha mantenido y autorregulado el equilibrio de las condiciones para dar vida origen - y sostenerla - durante los últimos cuatro mil millones de años.

Este mismo tipo de equilibrio homeostásico puede verse en el cuerpo humano y en todos los seres vivientes animales y vegetales. La hipótesis GAIA que propone que el planeta Tierra es un organismo vivo individual con una inteligencia y propósito, es una nueva y moderna forma de plantear lo que las culturas antiguas reconocían a las energías de la Tierra, a todas las vidas, a todas las mentes, y al Cosmos como una, y a la vez múltiple, manifestación de la energía del Universo. .

Para nosotros, y aunque no se reconozca explícitamente por los autores, este “nuevo descubrimiento” - aunque pueda ser fácilmente acusado de “snobismo panteísta” en el cual se apoya la hipótesis GAIA fue enunciado bajo el nombre de “Psiquismo” lo desarrolla Theilhard de Theilhard en la obra el “Fenómeno Humano” en 1938; fue también parte de un esfuerzo intelectual francés, conocido como "vitalismo", en el que se distinguieron los aportes de varios filósofos, entre ellos Henry Bergson. Estas ideas fueron recogidas en Estados Unidos de América (entre muchos otros) por el físico-matemático John David García en su obra “The Moral Society”, publicada en 1971, y divulgada personalmente en sus viajes a Costa Rica, en donde participamos en los primeros esfuerzos de divulgación en una época en donde no había-como ahora-facilidades para hacerlo .

¿Cultura Planetaria Emergente…? .-En una ponencia de Larry Ward, en diciembre de 1989 en New York, el científico norteamericano de la NASA plantea su honda preocupación por el destino del planeta Tierra: único observatorio colectivo que tiene la Humanidad para reflexionar y observar el Universo - y de paso entenderlo - y para comprender a la vez la interrelación Hombre - Tierra - Cosmos. El investigador reitera los criterios planteados en su libro “A Time of Personal and Planetary Vision” para señalar que desde el momento en que toda nuestra vida, nuestra felicidad, nuestras angustias están ligadas a las de otras personas, en una cadena infinita de interrelaciones de múltiples aspectos, ya no podemos seguir pensando, ni actuando, ni creando en términos esencialmente domésticos, porque: la ciencia, con sus triunfos y derrotas, nos impone a todos un cambio de actitud y en este “tiempo de paréntesis” en el que estamos entrando, no podemos quedarnos de brazos cruzados y esperar a ver qué pasa frente a la toma de conciencia.
A juicio de Ward, los grandes pensadores van haciendo el diagnóstico del espíritu planetario de esta época y para ello proponen alternativas de acción - reflexión en áreas sustantivas que pueden resumirse así:

• “Cultura planetaria emergente: Vivimos en un mundo transnacional, con satélites y parabólicas, con un flujo de información que nos enloquece, saltando entre nuestras fronteras nacionales y nuestras psiquis, con nuevos paradigmas creados por los medios de comunicación, las subculturas, los sistemas económicos.
• Perspectiva ecológica radical: Cuestión de vida o muerte para las generaciones futuras y todas las especies vivas. Tenemos que darnos cuenta de que la vida es un proceso sagrado en el cual todos estamos participando, no sólo un producto.
• Toma de posición metafísica: Ciencia y religión interrelacionadas, para investigaciones sobre el cerebro y la mente con integración de la medicina oriental y occidental.
• Redefinición del desarrollo: Requiere redefinir de la educación y la necesidad de inventar nuevas instituciones.
• Desarrollo de una psiquis planetaria: Aquí se contempla los planteamientos formulados por diversos pensadores en diversas épocas de la humanidad, (entre ellos el de Theilhard de Chardin).”

Este plan de acción-reflexión contempla tres tareas prioritarias a emprender:

1. Guía planetaria de evolución social: Las naciones están negociando para resolver los conflictos globales en función de sus propios intereses, pero eso no es suficiente.

2. Tenemos que ver lo que hay detrás y saber hacia dónde tiene que ir el planeta, para lo cual se requiere establecer una “concertación” planetaria.

3. Re-dirección de talentos y recursos: Requiere la redefinición del trabajo en el área de la educación en todas sus modalidades y niveles.

Crear una red de personas que se abren camino: Implica fomentar un proceso planetario que instaure esta cadena de acción - reflexión: Universidad Planetaria - Red de Medios de Comunicación Social - Asociación Espiritual Planetaria - Fundación Planetaria - Solidaridad Planetaria

Todo esto - a juicio de Ward - “ no significa estancar el planeta. Es un llamado para abrazar y darle cuerpo al espíritu planetario de nuestra era”.

Por supuesto que todos estos procesos estratégicos en los rumbos y tareas de la planetarización no son fáciles de lograr, porque requieren la creación y adopción de nuevos paradigmas:

1) De adaptación (aprender a convivir con el mundo);.
2) De comprensión (comprender el sistema que lo regula y adquirir cierta libertad para manejarse en ese sistema);
3) Cambio de paradigma (cambiar el ángulo de observación de la existencia para trascender la realidad convencional y adaptar la mente a una visión nueva).

Este último paradigma requiere una buena dosis de disciplina y quizá por allí habrá de comenzar la nueva tarea planetaria, mediante el aumento de concienciación que señalaba ya en 1920 Theilhard. Frente al reto de una nueva actitud frente al Universo,. que se inicia desde el planeta Tierra surgen nuevas interrogantes: ¿Cuáles son los cambios radicales que la visión planetaria origina a nivel personal y social? ¿Qué significa el redescubrimiento de lo que somos en el Universo? ¿Cuál es la responsabilidad que tenemos? ¿Hacia dónde vamos?.

La Cumbre de la Tierra 92.- Tener una conciencia de pertenencia cósmica; preparase para entender a gobernar procesos entrópicos; convivir y superar oscilaciones cíclicas climáticas; penetrar más en el concepto de “orden caótico”; crear la ecología para la comunicación global; redefinir el uso de los recursos la Naturaleza; aprender a manejar la cibernética artificial y además consolidar nuevos conceptos y valores para emprender, mantener y fortalecer todas estas tareas es una ardua tarea que debe emprender la humanidad,dejando de lado su intensa y permanente preparación para la guerra. Polemos ( el Dios de la Guerra) ha vencido a Eirene ( la Diosa de la Paz), misma Paz que significa “Shalom” para los judíos que insuflaron su fe a la religión cristiana.

Como todo proceso de siembra de conciencia, cuando ésta implica el involucramiento de muchos países, tal proceso no solo es lento, sino que suele seguir líneas “desviacionistas” que ponen el acento en aspectos secundarios, dejando de lado, las directrices iniciales. Un ejemplo que muestra la dificultad de elevar la concienciación sobre los nuevos paradigmas planetarios ha sido las tres Conferencias Cumbres - la primera preparatoria en Estocolmo, Suecia ,la segunda de adquisición de compromisos políticos en Río de Janeiro, Brasil, para tratar el aspecto ecológico, esencialmente ;la tercera en Japón, para valorar el estado de avance y adquirir nuevos compromisos. .

Respecto a la segunda conferencia denominada Cumbre de la Tierra 92, es posible sacar estas conclusiones:

1) La Cumbre de la Tierra no resultó ser quizás lo que muchos hubieran deseado, pero es un hecho que constituyó un excelente suceso en el cual se hizo conciencia sobre la necesidad de hacer algo para salvar a este planeta. Millones de palabras fueron pronunciadas en el transcurso de los encuentros de esta cumbre. Nunca antes tantos dignatarios (150 en total) se habían dado cita, con tanto interés por el tema a tratar, a reunión alguna en el mundo y es justo reconocer que el éxito de la cumbre en lo que a este aspecto se refiere se debe a un hombre: Maurice Strong, de las Naciones Unidas, quien recorrió el mundo explicando la importancia del cónclave.
2) La reunión produjo sus frutos: crear conciencia sobre la necesidad de salvar la atmósfera y el ambiente. Así los dos acuerdos más importantes que se firmaron fueron la Agenda 21, un plan de acción de 800 páginas que establece la necesidad de un desarrollo sostenible durante el siglo venidero, y el Tratado de Biodiversidad, para la conservación de las especies (éste último aunque no contó con el apoyo de Estados Unidos de América, se espera que, en un futuro pueda llegar a tenerlo). Aunque Maurice Strong el científico canadiense que coordina a este vasto esfuerzo planetario desde Costa Rica está esperanzado y que a raíz de la celebración del cincuenta aniversario de las Naciones Unidas (1995) el documento comenzará a ser aceptado universalmente; aunque si es necesario de previo, compatibilizar los criterios divergentes entre países pobres y ricos.
3) Todo parece indicar que el debate ideopolítico que quedó congelado al final de la década de los ochenta, en razón de los cambios geopolíticos en Europa del Este y en la antigua URSS pueden resurgir para convertirse en un debate “ideoecológico”. La ponencia de la Iglesia Católica propone como fundamento y guía de toda consideración sobre temas ambientales “la integridad de toda la “creación” y el respeto a la vida y a la dignidad de la persona humana, dado que la solución de muchos de los problemas ecológicos requiere estrategias y motivaciones basadas en una coherente visión moral del mundo”.
4) En el polo opuesto, la ponencia de Organismos Internacionales - entre ellos - el Fondo Monetario Internacional parten de perspectivas diferentes en razón de que se plantea que “la protección al medio ambiente pasa - necesariamente - por la disminución de la tasa de crecimiento de la población en el mundo subdesarrollado”. De allí que si bien se acordó escoger como sede para la operación de la Secretaría General, Costa Rica, con el encargo de “coordinar esfuerzos de diversa índole a efecto de poner en práctica aquello que los gobiernos estén dispuestos a cumplir”; sin embargo el instrumento coordinador carece de fuerza coercitiva - como no sea la Fuerza Moral.
Lo anterior obliga a tener gran firmeza de parte de quienes defienden la tesis de que el Planeta debe ser considerado en todos los programas de los gobiernos e instituciones internacionales, porque es la única morada del ser humano y es nuestro deber declararle la “Paz” y cesar la guerra que ha asediado a nuestra única casa cósmica.

¿Hacia un Estado Etico? .- Precisamente sobre este punto el físico matemático John David García en la obra “The Moral Society” reviviendo los antiguos planteamientos de Platón; Aristóteles, San Agustín y de tantos otros pensadores posteriores que se ocuparon del tema, señalaba en 1971 la necesidad de la creación de un Estado Etico, que tendría a su cargo labores de concienciación, a nivel progresivo; mecanismo de gran utilidad para poner en práctica ideas concretas. La propuesta puede resumirse en estas ideas básicas que buscan la interrelación Universo - Tierra - Humanidad:

1) Si el hombre debe permanecer o puede permanecer en la Tierra, su futuro es infinito. Primero los Protagonistas (personas con alta responsabilidad) deben juntarse para definir como sobrepasar las burocracias de toda índole que mantienen divisiones artificiales en forma de Estados-Naciones y poder entonces llevar a la práctica un “Estado Etico”. Habría - por supuesto grandes desajustes sociales, económicos y políticos; pero el inicio de la expansión concretamente buscada del hombre en busca de su total Conciencia total habrá dado inicio.
2) Los ciudadanos del Estado Etico comenzarán a experimentar un rápido aumento de concienciación. Simultáneamente el Estado Etico deberá expandirse para iniciar procesos idénticos en otras naciones. Eventualmente la mayoría de la Humanidad comenzaría a ser participe del “Juego de la Vida” para iniciar el paso a la Moralidad y el inicio de la “Sociedad Moral”. La ciencia comunitaria de la Sociedad Moral comenzará a tomar forma. Esto hará a cada persona más altamente consciente y a su vez servirán como catalizadores del proceso de la creación de la Sociedad Moral.
3) Los hombres desearán ser parte de la Sociedad Moral porque así incrementarán su propia conciencia individual. Eventualmente cada integrante de la Inteligencia Humanitaria llegará a ser parte de la Sociedad Moral. Sus personalidades serán puramente parte de la conciencia ilimitada de la Humanidad. Así como la célula perdió su individualidad para convertirse en Metazoo, la vida llegará a ser totalmente inmortal cuando, a su vez, los hombres individualmente consideradas se unan para formar una Sociedad Moral. Solo en la Sociedad Moral la conciencia individual de quienes se unen a ella podrá continuar su propio crecimiento y expansión; en tanto la Sociedad Moral trasciende el Tiempo, el Espacio y la Materia.
4) No es exactamente que cualquier persona hoy día puede llegar a ser parte de la Sociedad Moral porque somos finitos y nuestra conciencia individual cesa al cesar nuestras vidas. Nosotros solo podemos sobrevivir en la conciencia que engendremos en las futuras generaciones, ya que solo las generaciones futuras serán aptas para desarrollarse para siempre, hacia el logro de la meta, que es la Sociedad Moral. Y es por ello que nuestro deber es la formación del Estado Etico.

Red de Formacion Ambiental.- Para Enrique Leff, coordinador de la Red de Formación Ambiental del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) el problema radica en estos puntos:

1) Los indicadores socioambientales muestran un notable incremento de la desigualdad social y la degradación ambiental (tasas de desforestación, pérdida de suelos fértiles, emisiones de gases invernadero). Mientras en 1970 se creía que el crecimiento económico era la principal causa. del deterioro ambiental, hoy se piensa que es más bien resultado de la insuficiente liberalización comercial y de no haber asignado formas de propiedad y precios a los bienes comunes de la naturaleza.
2) Habría que preguntarse si la economía y la ecología son las caras de una misma moneda o entrañan dos racionalidades sociales distintas con valores éticos y principios productivos diferente, porque el conflicto entre ecología y economía no ha sido resuelto ni por las nuevas teorías de la economía ambiental, ni por la economía ecológica, ni por las aún incipientes políticas de desarrollo sostenible. Nuevos instrumentos económicos intentan evaluar los costos de restauración ambiental y generan incentivos como, por ejemplo, los “impuestos verdes”.
3) Existen también nuevos indicadores de desarrollo sostenible (“las cuentas verdes”) que buscan ajustar las mediciones del producto interno con la incorporación de los costos ecológicos. Sin embargo, hasta ahora han sido más un ejercicio metodológico que una realidad. Hoy en día, el discurso del desarrollo sostenible opera un vuelco de 360 grados y parece distorsionar las causas y efectos de la crisis ambiental con un fin: mantener un sistema económico que se resiste a cambiar. Parece ignorar las contradicciones entre la lógica del mercado y las condiciones ecológicas que aseguran la sustentabilidad de la vida y de la economía.
4) La globalización económica -antes que fundarse en las ciencias de la naturaleza para orientar las leyes de la producción- retrocede en el tiempo a las invocaciones mágicas. Parece tratarse de una nueva alquimia que quiere reconvertir a la naturaleza bajo los designios de la economía, acelerando la máquina devoradora de recursos finitos”.
5) Los enfoques de política ambiental deben responder a los problemas de supervivencia y de calidad de vida, dando prioridad a cambios que se traduzcan en trabajo e ingresos y que permitan retener excedentes locales para un desarrollo más armónico. Las políticas económicas deben incorporar los cálculos de costos y beneficios ambientales para valorizarlos, ya que no podemos caer en posiciones economicistas frente a cuestiones éticas sobre la vida y la salud humana.

El involucramiento de los políticos.- ¿Cómo manejar la situación, se pregunta el chileno Nicolo Glico, Coordinador de la Unidad de Medio Ambiente de CEPAL? y de seguido plantea una estrategia que involucra -necesariamente- a los políticos:

1) Los esfuerzos no tendrán éxito si no se apunta a la sustentabilidad global del desarrollo. El problema tiene proyecciones internacionales, ya que muchos espacios están sometidos a una extracción compulsiva condicionada por el mercado internacional. Debemos recuperar una visión “más desde abajo” en función de los valores de las comunidades. La participación civil no debe entenderse solo como una consulta masiva al público sino como la expresión de universidades, organismos no gubernamentales, colegios profesionales, grupos vecinales y laborales y otros actores sociales.

2) Si mucho de esto se logra, es posible prever mejores días para el medio ambiente en la región”. ¿Pero, será esto posible?” No basta la consciencia de parte de sectores lúcidos de la Sociedad Civil, los políticos deben tener claro que en verdad la mayor parte de la degradación global ha sido causada por las opulentas sociedades industriales del mundo. La movilización de grandes cantidades de energía y materiales por parte de las economías modernas ha tenido en los últimos 40 años un efecto dramático en el medio ambiente. Altos niveles de riqueza pueden conducir al desperdicio, mientras que los pobres no pueden darse el lujo de usar los recursos naturales, a los que tienen acceso, de una manera sustentable.

3) Y es que en última instancia desde el punto de vista económico, el daño ambiental ocurre como resultado de la subvaluación de los recursos naturales. Usualmente valoramos las tierras vírgenes, el aire limpio, la vida salvaje, por razones espirituales o estéticas. Pero en el mercado no siempre se refleja este valor. Los precios que pagamos por un artículo incluyen varios costos: la extracción de la materia prima, producción, publicidad y distribución. Pero pueden haber también costos ambientales asociados con la producción de bienes. A menudo estos no son asumidos por los productores, y por ello se llaman “costos externos”, lo que es una falacia.

4) El reto es formidable -según apunta el mexicano Mario Molina, Premio Nobel de Química- porque: “El impacto de la actividad humana en el entorno ya rebasó la escala local. La contaminación del agua y del aire, la acumulación de desperdicios tóxicos, la destrucción de los bosques para uso agropecuario y la pérdida de diversidad biológica han adquirido proporciones globales. Como globales son los efectos causados por cambios en la composición química de la atmósfera, por ejemplo, el efecto invernadero y el adelgazamiento de la capa de ozono”.

5) Así es: aunque la conciencia ambiental es cada vez mayor, existen obstáculos de gran magnitud, como la inequitativa distribución de la riqueza. Sólo una quinta parte de la población del planeta vive en países industrializados, pero controla la mayor parte de los recursos económicos mundiales y consume más de cuatro quintas partes de los recursos totales. Si cada uno de los habitantes de los países en desarrollo consumiera la misma cantidad de recursos que un ciudadano norteamericano típico, se requerirían tres planetas Tierra para mantener ese nivel de consumo; por lo tanto la humanidad debe adoptar nuevas direcciones para que las generaciones futuras alcancen un nivel de vida semejante al de los países industrializados de la actualidad. Y en la búsqueda de un desarrollo sustentable, el papel de la comunidad científica internacional es muy importante: requerimos más investigadores de primer nivel para encontrar nuevos caminos, porque aunque la ciencia por sí misma no pueda resolver el dilema ambiental, sí constituye una herramienta indispensable” para orientar a los políticos que toman las decisiones a nivel planetario, regional y local. Esto implica un esfuerzo planetario, que puede comenzar en la ONU.


Un Esfuerzo de la ONU.- En febrero de 1995, la Comisión de Gobernabilidad Global, a Nivel Planetario hace un informe para conmemorar el Cincuenta Aniversario de las Naciones Unidas y lo firman Ingvar Carlsson y Shridath Ramphal, en Estocolmo y Londres respectivamente, y en lo que interesa señala:

1) El Sistema Internacional que la Carta de las Naciones Unidas instauró necesita ser revisado. Los errores e insuficiencias de las instituciones existentes deben ser superadas. Existe una necesidad de entrelazar un tejido más apretado de normas internacionales, expandiendo la normativa jurídica mundial y capacitando a los ciudadanos para que ejerzan su influencia democrática sobre los procesos globales. Nosotros también creemos que los arreglos del mundo para la conducción de sus asuntos, deben ser apuntalados por ciertos valores en común. Finalmente, ninguna organización trabajará y ninguna ley será defendida a no ser que éstas descansen sobre una base fortalecida por valores compartidos. Estos valores deben ser dados a conocer por un sentido de responsabilidad común para ambas generaciones, las presentes y las futuras.

2) El desarrollo de la gobernabilidad global es parte de la evolución de los esfuerzos humanos para organizar la vida en el planeta, y ese proceso estará siempre desarrollándose. Nuestro trabajo no es más que una parada de paso en ese viaje. No pretendemos ofrecer un plan para siempre. Pero, estamos convencidos de que es hora de que el mundo avance más allá de los diseños desarrollados hace siglos y que nuevas formas sean brindadas en el marco de las Naciones Unidas, creada hace cincuenta años. Nos encontramos en una época que demanda el frescor y la innovación de la gobernabilidad global.

3) La gobernabilidad global no es un gobierno global. No debe surgir un malentendido por la similitud de los términos. No estamos proponiendo un movimiento hacia un gobierno mundial, porque se viajásemos en esa dirección podríamos encontrarnos en un mundo aún menos democrático para la ambición hegemónica, y fortaleciendo más los roles de los estados y gobiernos que los derechos de los pueblos.

4) Esto no quiere decir que la meta sería un mundo sin sistemas ni normas. Lejos de eso. Un mundo caótico podría presentar iguales o aún mayores peligros. El desafío es encontrar el equilibrio de tal manera que el manejo de los asuntos globales responda a los intereses de todos los pueblos en forma sostenible, guiado por valores humanos y básicos, y que haga que la organización global concuerde con la realidad de la diversidad también global.

5) Muchas presiones están relacionadas con los líderes políticos, en la medida que ellos buscan ser eficaces y también, retener el apoyo a nivel nacional. A pesar de las desventajas del nacionalismo, sin embargo, aún la historia de este siglo, nos estimula a creer que de los mejores líderes nacionales puede venir lo mejor del internacionalismo. Hoy día, un sentido de internacionalismo se ha convertido en un ingrediente necesario para tener políticas nacionales estables. Ninguna nación puede progresar si desatiende la inseguridad y las privaciones existentes en otro lugar. Debemos compartir el vecindario global y fortalecerlo para que pueda ofrecer la promesa de una vida buena a todos los vecinos.

6) Ahora debemos hacer importantes escogencias porque nos encontramos en el umbral de una nueva era. Esa novedad se manifiesta por sí misma; en todas partes, los pueblos y los gobiernos lo saben, aunque no todos lo admiten. Por ejemplo, podemos avanzar hacia una nueva era que responda a la ley, a la voluntad colectiva y a la responsabilidad común, colocando la seguridad de los pueblos y del planeta en el centro. O, podemos retroceder al espíritu y métodos de lo que uno de nuestros miembros describió como “la cuadrilla armada del “sheriff”, vestida para enmascararse como acción global. No debe haber ninguna pregunta sobre qué camino llevamos. Pero la forma correcta requiere la afirmación de los valores del internacionalismo, la primacía de la normativa jurídica mundial y las reformas institucionales que las aseguran y mantienen. Este informe ofrece algunas sugerencias para tales respuestas.

7) Terminado el dominio de imperios y un mundo de victoriosos y vencidos, liberados de los apremios de la guerra fría, que tanto restringieron el potencial de un evolucionado sistema global durante toda la era de la post-guerra, asido por el riesgo de los insostenibles impactos humanos sobre la naturaleza, consciente de las implicaciones globales del desposeimiento humano, el mundo no tiene otra opción real que no sea emerger hacia el desafío del cambio, de manera esclarecida y constructiva. Apelamos a nuestros vecinos globales, en toda su diversidad, para actuar conjuntamente asegurando estos principios, sobre los que debemos actuar ahora.”

En efecto, la Carta de las Naciones Unidas fue escrita mientras el mundo estaba aún sumido en una guerra. Enfrentándose con indecible pesar, los líderes mundiales estaban determinados a no dejar que esto pasara nuevamente. Afirmando su fe en la dignidad y mérito de la persona humana, fijaron sus mentes en el progreso de todos los pueblos. Su visión produjo el documento político más importante del mundo.

Ha pasado medio siglo desde que la Carta fue firmada en San Francisco. Durante este tiempo, no ha acontecido una guerra mundial, pero la humanidad ha visto mucha violencia, sufrimiento e injusticia. Existen peligros que pueden amenazar la civilización humana y, en efecto, el futuro de la humanidad. Si bien entre la década de los sesenta y los ochenta prevalecen los sentimientos de temor de una nueva Guerra Mundial, para la década de los noventa el sentimiento dominante es el de la esperanza. Creemos que el aspecto más notable de los últimos cincuenta años ha sido la emancipación y fortalecimiento de los pueblos. Ahora, los pueblos tienen más poder que antes para moldear su futuro; y esto puede ser la gran diferencia.

Al mismo tiempo, las naciones-estados se encuentran a sí mismas menos capaces de tratar en conjunto asuntos, algunos antiguos, algunos nuevos, que los enfrentan. Los Estados y sus pueblos, queriendo controlar sus destinos, encuentran que lo pueden hacer siempre que trabajen juntos con otros. Deben asegurar su futuro por medio del compromiso de una responsabilidad común y de un esfuerzo compartido. La necesidad de trabajar juntos también guió a los hombres y mujeres visionarios que redactaron la Carta de las Naciones Unidas. Lo que es nuevo ahora, es que la interdependencia de las naciones es más amplia y más profunda. Lo que también es nuevo, es el rol de los pueblos y la substitución de los estados por los pueblos. Un aspecto de este cambio es el crecimientos de la sociedad civil internacional. Estos cambios llaman a reformas en los métodos para una cooperación internacional: las instituciones y los procesos de gobernabilidad global.

Las contribuciones desde Costa Rica.- El esfuerzo que Costa Rica requiere hacer para mantener un papel de vanguardia en Centroamérica, para liderar el proceso de que la globalización que enfrenta la humanidad se haga a nivel humano y con base en otros planteamientos , podemos ubicarlas , arbitrariamente, en cuatro campos en los que hemos participado directamente :
• Nivel político;
• Nivel empresarial
• Nivel comunal
• Nivel ciudadano.

Aquí se mencionan cuatro ejemplos pioneros de esa labor en las que nos ha correspondido participar.

Nivel Político.- Se refiere a la novedosa creación de un instrumento decisorio centroamericano para la acción mancomunada de los Poderes Legislativos, denominado Foro de Presidentes de Poderes Legislativos (FOPREL) dotado de un Instituto para la reflexión legislativa: el ICEL- Instituto Centroamericano y del Caribe para Estudios Legislativos ,que nos correspondiera presidir de 1998 a 2000 ,así como confeccionar su Plan de Trabajo .

Nivel Empresarial.- Esta relacionado con un esfuerzo que se visualiza en el proyecto de ley sobre la biodiversidad y su intima interrelación con las empresas con responsabilidad social y con la comunidad organizada , que lamentablemente en virtud de la lentitud de los procedimientos legislativos aun no ha sido aprobada, no obstante que han transcurrido casi diez años de su presentación .

Nivel Comunal.- Tiene relación con el involucramiento de la Sociedad Civil en el mejoramiento de la Sociedad Global, bajo los auspicios de la entidad COORDINA ( Costa Rica ) y de COORDICA ( Centroamérica) en la que nos correspondiera actuar como Secretario General (en la primera) y como Presidente ( en la segunda) .

Nivel Ciudadano.- El cuarto señala el rol que le compete desempeñar al ciudadano para insertarse en todo el proceso cosmológico y se encuentra descrito en una discurso pronunciado por el físico y astronauta costarricense, Dr. Franklin Chang , quien me confiara el honor de ser su coautor dado que sus obligaciones con NASA le impidieron preparar un documento formal para tal ocasión. Señala tal documento:

Franklin Chang .- Mientras me desplazaba de Milán a San José a una velocidad de crucero de 950 Kms. por hora, meditaba en la forma que debía darle un mensaje a los jóvenes costarricenses, de parte de quien -como yo- desarrolla un trabajo altamente especializado que me mantiene casi que permanentemente con el cuerpo y, con la mente fuera de la Tierra.

Pensé, entonces que sería interesante dividir esta breve exposición en tres viajes:

• El primero se refiere a quiénes somos en la actualidad y cómo llegamos a ser lo que somos;
• El segundo viaje será en la línea de la conciencia, de la voluntad;
• Y finalmente, el último viaje que debemos efectuar en dos tractos ,tendrá que ver con valores.

Primer Viaje.- Se inicia hace unos 15.000 millones de millones de años cuando, de acuerdo con las teorías en boga, por causa. de una fluctuación cuántica, que viola el llamado “Muro de Planck”, de la nada, aparecen: el tiempo, el espacio y la materia.

Por procesos de transformación energética y atravesando una era de inflación caótica, ese tiempo, espacio y materia comienzan a transformarse y por medio de diferenciaciones de índole diversa, se originan, en proceso evolutivo: galaxias, nebulosas, estrellas (según una teoría); o bien estrellas, galaxias y nebulosas (según otra teoría) y lo importante es que, después de un lento y prolongado período de evolución intergaláctica, hace 4500 millones de años aparece el planeta Tierra y después de otro prolongado procese de evolución, hace 4000 millones de años, se inician las primeras actividades biológicas; es decir, se origina lo que llamamos “vida”.

En ese viaje de la vida suceden cosas interesantes: hace 3000 millones de años aparecen los primeros organismos unicelulares, hace 2000 millones de años aparecen las primeras células con núcleos; hace 1500 millones de años aparece la sexualidad, que permitirá la reproducción biológica especializada que, desde hace 1000 millones de años, se ubica en los primeros seres pluricelulares.

Hace 500 millones de años nuestro planeta ya alberga los primeros animales, y en las plataformas continentales se inicia un proceso especializado que -por evolución creciente- dará origen al ser humano. Cuando aparecen los primeros dinosaurios, hace 225 millones de años, el suelo de Costa Rica no existía; tampoco existía 150 millones de años después, cuando esos dinosaurios se extinguen por causas aun no conocidas, pero lo cierto es que Costa Rica -como suelo que alberga a sus habitantes- no existía ni siquiera hace 50 millones de años, y también es cierto que los costarricenses no existían hace 4 y medio millones de años, cuando aparecen los primeros seres llamados humanos. Será preciso entonces esperar un largo proceso de evolución humana para que hace apenas 9.000 a 6000 años, se comience a poblar lenta y paulatinamente, el Continente Americano.

Segundo Viaje.- De esos 6000 años, a la fecha se ha producido en América el desarrollo cultural autóctono de esos primeros hombres, así como las visitas esporádicas, de algunos exploradores: normandos, árabes, mongoles y chinos, pero no es sino hasta hace apenas 500 años (492 para ser exactos) que españoles (y algunos portugueses) arriban a lo que hoy conocemos como Costa Rica.

Como se observa para que esto se produzca han debido ocurrir en el tiempo, en el espacio y en la materia muchos cambios.Pero tales cambios no se detienen: los indígenas americanos tienen una cultura, los europeos tienen otra y de este choque nace la cultura latinoamericana y, según los historiadores, en razón del aislamiento, las distancias, la pobreza del territorio, y la escasez de habitantes, hacen que Costa Rica tome un rumbo bastante diferente al resto del área geográfica en que está inserta.

Posteriormente se producen migraciones de negros hace 300 años, de chinos e italianos hace 150 años y luego la población costarricense comenzará a recibir la influencia de personas provenientes de diversas nacionalidades y, todos juntos, colaboran en el proceso de cimentar -no sin luchas y dolores- lo que se ha llamado: “El ser de la nacionalidad costarricense”.

Segundo Viaje.- Esto nos obliga a hacer el segundo viaje que les anuncié: El de la conciencia, cuya aparición en el ser humano no sería la resultante de combinaciones al azar, sino de condiciones antrópicas predeterminadas (aunque aun no hallamos descifrado, cuáles son las reglas que le permiten al caos producir orden).

Si la conciencia, que es una característica humana altamente especializada, aparece como resultado de un proceso evolutivo, o si bien, esta es insuflada por un agente divino en un determinado momento de la evolución de la humanidad, es algo que será objeto de debate por muy largo tiempo.Pero lo cierto es que, si la conciencia que distingue al hombre se hace presente mediante la voluntad y esa voluntad produce cambios y esos cambios aumentan su conciencia (y, así, en espiral continúa), la verdad es que el hombre encuentra que la vida tiene una finalidad, que no se agota en el mero vivir, sino que lo trasciende y le sirve de acicate para transformar las condiciones de su entorno y procurar mejoras para aumentar el nivel y la calidad de vida.

En este proceso se inserta la aparición, desarrollo y posterior sofisticación de la tecnología, que hoy día le permite al ser humano lo que hace apenas escasos años podría parecer ficción. Gracias a la tecnología -que es el resultado de la investigación científica- el ser humano ya no se encuentra como en tiempos de Colón, aislado en Continentes.

Hoy día el portentoso desarrollo de las tecnologías de punta, nos permiten asomarnos en el Universo y descifrar sus misterios; asomarnos en los mares y conocer sus maravillas; penetrar en el cuerpo humano y entender su funcionamiento asimismo gracias a la tecnología y al desarrollo de las comunicaciones, hoy día, lo que suceda en cualquier punto de nuestro globo, es conocido de inmediato en otro punto, no importa cuán distante se encuentre.

Gracias entonces, a la voluntad impulsada por la conciencia estamos en capacidad de acercarnos más y más los unos y los otros: de ser más fraternos, más solidarios, de entender que cada día damos vuelta alrededor de nuestro eje planetario y nos desplazamos alrededor del sol a velocidades de varios millares de kilómetros por hora y que ese viaje, que hacemos juntos, nos hermana.

Sin embargo, a la par de los cambios tecnológicos, y a la par de la aplicación de tecnología de punta que -decíamos- es el resultado de la aplicación de una voluntad de progreso, se han ido produciendo otros cambios en la esfera de las relaciones sociales. Ese cambio, que puede semejarse a un viaje en el tiempo, está produciendo graves distorsiones en Costa Rica.

Tercer Viaje.- Esto me lleva al tercer viaje que les prometí: al viaje quizás más abstracto, pero el único que en realidad pueden emprender los jóvenes, porque es el viaje que se refiere a los valores; y estos son el resultado de aplicar la conciencia y la voluntad a la vida en sociedad, para crear modos de vida; para crear cultura.Para ubicarnos mejor en este tercer y ultimo viaje recordemos estos hechos:

Tracto A: Mientras giramos en el espacio, en viaje hacia un megacúmulo de galaxias conocidas como “El gran atractor””, aun discutimos si el Universo conocido terminará expandiéndose indefinidamente, o si iniciará un proceso de contracción; o si -por lo contrario- la densidad crítica será tal, que permita estabilizar la actual expansión.
Mientras los cosmólogos se ponen de acuerdo en este punto, los cálculos indican que los jóvenes costarricenses no deben preocuparse porque -independientemente de si el Universo se expandirá o se contraerá- lo cierto es que el sol que nos alumbra y da vida, terminará su función en 5000 millones de años, cuando se convierta en una estrella gigante roja, se expansione y termine cubriendo la tierra, acabando así con la presencia de vida en nuestro planeta.
Mientras esto ocurre, podemos ubicarnos en un problema aparentemente más cercano, y es la hipotética posibilidad de que la vida acabe en la Tierra por obra de la colisión de un asteroide o de un cometa, en unos 25 millones de años.
Mientras esto ocurre, podemos también ubicarnos en otro problema aún más cercano: La desaparición de la vida a causa. de la destrucción ecológica, lo que podría ocurrir en menos de un millón de años.
Mientras esto ocurre podemos igualmente preocuparnos del deterioro de la calidad de vida gracias a la mala utilización de los recursos naturales y a las desviaciones en la utilización de los recursos de la ciencia y la tecnología, lo que podría acabar con la vida en la Tierra en unos pocos centenares de años.

Tracto B.- Se observa entonces, que no importa cuál sea el destino cosmológico del Universo, ni de nuestra galaxia, ni de nuestro planeta, porque eso no depende de nuestra voluntad.Eso nos lleva a plantearnos el problema de que lo único -pero a la vez lo mucho que está en nuestras manos- es el destino de nuestras propias vidas y estas trascienden las coordenadas espacio-temporales, para ubicarse en el campo de los valores. Ubicado así el contexto, cabría preguntarse: ¿Qué es posible hacer, y dentro de cuáles parámetros hay que moverse, para que un joven costarricense pueda cumplir con éxito el viaje de la vida...?

De previo a plantear una respuesta cabe examinar el otro contexto en el cual se ubica el proyecto de vida de los jóvenes. Ese contexto sociopolítico y cultural tiene las siguientes variables:

En los últimos cinco años la sociedad mundial tiende hacia su globalización, esto es hacia la desaparición de fenómenos económicos y sociales aislados, para adquirir dimensiones planetarias.
En los últimos años la sociedad mundial ha visto acelerarse exponencialmente los esfuerzos dedicados al intercambio de información e intercomunicación entre sectores antiguamente aislados o apenas levemente cohesionados.

En los últimos cinco años, en América Latina han comenzado a adquirir fuerza los planteamientos sociopolíticos que buscan modificar los modelos de crecimiento económico, para transformarlos en fórmulas de desarrollo integral con equidad distributiva.
En los últimos cinco años, en América Latina se produce un enfrentamiento entre esas teorías y los recursos limitados para sacar adelante esta tarea.

Dentro de este ir y venir de ideas, Costa Rica se encuentra -al igual que los restantes países de América Latina- en una crisis, y de frente a ella tiene dos posibilidades:

1) o se fortalecen y renuevan los valores que hicieron de Costa Rica un país amante de las libertades, preocupado por la educación, respetuoso de las ideas de los demás, fraternal, cívico y pacífico, o bien;
2) se abre la puerta a los antivalores, hoy día representados por la corrupción y la marcada influencia del narcotráfico y sus obligadas secuelas sociales.

No es necesario ser especialista en ninguna disciplina para predecir el resultado de la escogencia y; por lo tanto, habrá que concluir que en este obligado viaje, los jóvenes costarricenses solo pueden optar por la primera vía. En efecto, si a falta de orientación los jóvenes hoy día están altamente tentados a emprender el viaje que en la jerga del mundo de las drogas, significa precisamente “viaje”, este no conduce a nada, porque es un engaño y lleva a la esclavitud y a la muerte en vida.

Para evitar emprender este peligroso “viaje”, cabe preguntarse, ¿cuáles son las opciones?

Hoy día hemos llegado a la conclusión que no hay causas aisladas, sino múltiples factores que se entrelazan y se dinamizan entre ellos, para llevarnos a diversas situaciones, y entonces es preciso recurrir al buen juicio para tratar de encontrar salida en el caos aparente.
En lo que respecta a encontrar una salida para que los jóvenes costarricenses fortalezcan su voluntad, utilicen positivamente su nivel de conciencia y la refuercen de conjunto, pareciera que nada se pierde -y si mucho se gana- si los primeros pasos (que me atrevo a aconsejar) son los siguientes:

1) Hacer una profunda reflexión para comprender que su proyecto de vida no podrá ser cambiado por factores extraños, si la voluntad no lo permite. Y esa voluntad se refuerza primordialmente en el hogar y en el aumento de los conocimientos, por medio del estudio serio y disciplinado.
2) Aumentar el nivel de motivación dirigida hacia logros positivos y trascendentes, alejándose del falso materialismo, la vida fácil, la holgazanería; y refugiándose en el respeto a los mayores, el amor al trabajo, la pasión por el estudio y fijándose metas cada vez más altas, porque estas permiten mantener en alto el espíritu, aunque el cuerpo se doblegue en algunas ocasiones.
3) Trazándose un plan de vida optimista, alegre, entusiasta, positivo, porque solo, así los pequeños y constantes problemas, privaciones y dolores que provoca la vida, pueden servir para templar el espíritu, sin perder el norte.
4) Siendo cada vez menos egoístas -aunque el mundo de los mayores les lleve en esa dirección- cada vez menos -materialistas- aunque la sociedad se empeñe en ubicarles en ese contexto; cada vez más espirituales -aunque el mundo de la moda (que es pasajera)- les lleve en sentido contrario.
5) También es útil seguir un consejo práctico: lo que no es posible lograr aislado puede obtenerse agrupándose alrededor de las buenas ideas.

Concluye este tercer viaje con una exhortación a los mayores:

¡Alimenten el espíritu, refuercen la conciencia y fortalezcan la voluntad de los jóvenes, con proyectos y programas que les permitan aumentar su potencial como personas!
¡Esa es su obligación como mayores!
Y concluye este último viaje con un consejo a los jóvenes:
¡Refúgiense en el estudio, porque solo el conocimiento libra de la esclavitud y permite la vida en libertad!
Por tal razón merece especial reconocimiento el esfuerzo de una organización que hoy nace imbuida de estos mismos nobles principios.
Invito entonces, a todos y a cada uno de los costarricenses de buena voluntad, a emprender este viaje.

Y de previo a tomar el avión que me llevará en mi viaje de regreso al trabajo, agradezco a la unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la empresa privada, así como a las organizaciones y grupos de la Sociedad Civil que se les han unido en esta cruzada cívica, el haberme permitido dirigir un mensaje a los jóvenes costarricenses. Y muy especialmente mis agradecimientos al empresario don Edmundo Gerli y a mi buen vecino y amigo don Jorge Poveda por permitirme desprenderme de mis obligaciones con la NASA para pasar unas imborrables horas con todos ustedes. .


Reflexiones desde la Filosofia de la Ciencia.- De previo a incursionar en la cosmología del Tercer Milenio, mucha de la cual se anticipa en las décadas que hemos revisado , traemos a colación dos una reflexiones de académicos de renombre, ambos filósofos de la ciencia quienes nos señalan ,desde finales de los años sesenta , con claridad meridiana , los derroteros para la ciencia y particularmente para la ciencia astrofísica en la cual se asienta la ciencia cosmologica.

1.- Escribe Agazzi sobre los métodos de la ciencia :

El Aceptar que la ciencia tiene una perspectiva objetitivista y un valor cognostivismo no equivale a afirmar que la ciencia tenga la la pretensión de saber como esta constituida la realidad física, sino simplemente que aspira a saberlo y que las afirmaciones que la misma elabora solo pretender ser enunciado acerca de los modos posibles de construir la realidad, a los cuales se confiere un grado mas o menos elevado de plausibilidad.

Pasando a la consideración de las teorías físicas ,puede decirse que muchas de ellas se encuentran todavía en una fase comparable a la geometría preeuclidea , es decir en una fase en la cual se poseen con apreciable seguridad muchos datos, muchas leyes empíricas y algunos criterios unificadores y explicativos, de la misma manera que se poseían algunos teoremas y unificaciones parciales del saber geométrico con anterioridad a la sistemática euclidea ,sin que por ello se reunieran en una verdadera organización axiomática.

Otras teorías se encuentran en una fase que podríamos llamar de tipo euclideo, en el sentido de que en las mismas se ha llegado a una cierta organización axiomática de tipo intuitivo ,pero que tiene como preocupación fundamental asegurar la correcta deducción de hipótesis suficientes a partir del conjunto de conocimientos experimentales de que dispone ,sin ocuparse ,todavía , de la exigencia de realizar antes un analisis completo y minucioso de los significados.

Probablemente puede afirmarse que actualmente no existe ninguna teoría física que haya llegado a una fase de tipo hilbertiano, en la cual haya alcanzado la completa satisfacción de todos los fines para los cuales puede decirse que creo la axiomatización sintáctica y semántica.

Escribe Bunge sobre las virtudes de la ciencia:

Los científicos comenzaron a interesarse por la ética cuando la propia ciencia se convirtió en un factor decisivo de la economía y de la política, lo que no ocurrió hasta hace pocos años. Los problemas de la conducta moral habían sido tradicionalmente dejados en manos de filósofos y teólogos.

Pero ni unos ni otros fueron capaces de predecir los conflictos morales que habrían de preocupar a los científicos de nuestro siglo: las tensiones entre la libertad y la seguridad, el bien universal y el interés privado, la verdad y la ideología.

¿Cómo podrían haber previsto semejantes dificultades si creían que la ciencia se ocupa tan solo de hechos, jamás de valores, y que las normas de conducta no pueden fundarse en el conocimiento científico, de manera que la ética es totalmente ajena tanto al espíritu de la ciencia como a sus resultados?.

Los investigadores científicos hubieron de abordar sus problemas morales por sí mismos, sin la ayuda de los especialistas en filosofía moral. Fracasaron a menudo, en parte, porque estaban mal preparados para abordar tales problemas: la filosofía moral, que aún está en una etapa pre científica, los había desamparado.

En cambio, la preocupación de los científicos por los problemas morales, prometía una renovación de la ética. La ética del trabajo científica podría constituirse en modelo de la conducta moral en general y el método de la ciencia podría aplicarse al estudio de los problemas morales, con lo cual podría nacer una disciplina genuinamente científica de la virtud.

Evidentemente que entrar al Tercer Milenio causa dos actitudes en el ser humano: una de miedo, desconcierto, cuando no se conoce que el cómputo del tiempo no tiene ningún valor absoluto y que es una simple forma del ser humano de contabilizar el tiempo en el planeta. Y que además es erróneo porque parte de decisiones tomadas mucho tiempo atrás con desconocimiento de parámetros científicos adecuados. La otra es verlo como una oportunidad no solo de cambio de calendario sino de cambio de actitud para que a partir del año 2.000 seamos congruentes en nuestra actitud de frente a la vida ,dado que si no cambiamos radicalmente costumbres que nos han enajenado la razón, aunque nos sintamos seres normales, son anormales por definición. Ese cambio debe comenzar en la conciencia, llegar a la mente y motorizar la voluntad. ¿ Seremos capaces de hacerlo ? .

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